Rusia continuará suministrando petróleo a Cuba, confirmó este jueves el embajador ruso en la isla, Viktor Coronelli, en una entrevista con la agencia estatal de noticias RIA, en medio de un clima de creciente tensión diplomática con Estados Unidos por la crisis energética cubana.
“Suponemos que esta práctica continuará”, declaró Coronelli, subrayando que Moscú ha enviado crudo a la isla en repetidas ocasiones en los últimos años y que las relaciones energéticas con La Habana seguirán activas pese a las advertencias de Washington.
EE. UU. intensifica presión con amenazas arancelarias
La declaración se produce días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificara a Cuba como “una amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional estadounidense y anunciara su intención de imponer aranceles a las exportaciones de países que envíen petróleo a la isla, como parte de una orden ejecutiva para enfrentar lo que Washington considera una amenaza a su política exterior.
La medida, que forma parte de acciones más amplias de presión económica contra el gobierno cubano, autoriza la imposición de tarifas adicionales a las importaciones procedentes de países que suministren combustible a La Habana, en un contexto de tensiones geopolíticas crecientes y bloqueos energéticos que afectan a la isla caribeña.
Crisis energética en Cuba y escasez de combustible
Estados Unidos también ha intensificado medidas para bloquear el suministro de petróleo a Cuba, incluida la presión sobre otros proveedores como Venezuela, lo que ha generado aumentos en los precios de alimentos y transporte, así como graves escaseces de combustible y apagones prolongados en varias regiones de la isla, incluida la capital, La Habana.
Ante la crisis energética, que ha repercutido en la producción y la vida cotidiana en Cuba, la decisión de Moscú de continuar con los suministros representa un respaldo político y económico significativo al gobierno cubano, justo cuando se incrementan las tensiones con Washington.
Escenario internacional
El anuncio del embajador ruso se enmarca en un contexto regional complejo, donde las relaciones entre Estados Unidos y Cuba han alcanzado niveles de tensión no vistos en décadas, con acciones unilaterales de Washington para restringir el acceso de la isla a fuentes energéticas externas.
La postura de Rusia también se percibe como parte de un esfuerzo más amplio por parte de Moscú para mantener su influencia geopolítica en América Latina y contrarrestar las iniciativas de Estados Unidos de aislar al gobierno cubano a través de sanciones económicas.















