Las autoridades sanitarias de México confirmaron esta semana dos nuevos casos de animales infectados por el gusano barrenador, una plaga que ha encendido las alertas en el sector pecuario y mantiene cerrada la frontera sur de Estados Unidos al ingreso de ganado mexicano desde mayo pasado.

De acuerdo con información oficial, uno de los casos fue detectado en una cabra en el municipio de Tlatlaya, Estado de México, mientras que el segundo corresponde a un becerro localizado en Llera, Tamaulipas. Ambos incidentes fueron atendidos de manera inmediata para evitar la propagación del parásito.

Caso en Estado de México: herida sin atención previa

La Secretaría de Agricultura informó, mediante un comunicado difundido la noche del jueves, que el caso registrado en el Estado de México se originó por una herida que no recibió atención médica oportuna, lo que facilitó la infestación de la larva del gusano barrenador.

“El animal presentaba una herida sin atención médica adecuada, que fue el punto de infestación”, detalló la dependencia, que además aplicó tratamiento preventivo a otros 20 animales que se encontraban en el mismo rancho como medida de contención sanitaria.

Nuevo foco en Tamaulipas

El segundo caso fue confirmado el miércoles en un becerro en el municipio de Llera, Tamaulipas, entidad considerada estratégica para la industria ganadera nacional por su cercanía con la frontera estadounidense. Las autoridades no precisaron el origen del contagio, pero señalaron que se activaron protocolos sanitarios y de vigilancia epidemiológica.

Impacto regional y tensión comercial

La presencia del gusano barrenador, una plaga también detectada en países de Centroamérica, ha generado afectaciones directas a las industrias ganadera y de carne de res tanto en México como en Estados Unidos. Como medida preventiva, el gobierno estadounidense cerró su frontera sur a la importación de ganado mexicano, lo que ha incrementado la presión económica y diplomática entre ambos países.

Las autoridades mexicanas aseguraron que continúan trabajando de manera coordinada para contener el brote, reforzar la inspección zoosanitaria y evitar nuevos casos, al tiempo que reiteraron el llamado a productores a atender oportunamente heridas en animales y reportar cualquier signo de infestación.