La amenaza del Gusano Barrenador del Ganado (GBG) sobre la ganadería estadounidense podría extenderse durante varios años más, advirtió Kevin Shea, exdirector del Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), en entrevista con Meatingplace.
Según Shea, a pesar de los esfuerzos de las autoridades para frenar la propagación de la plaga —incluida la suspensión de exportaciones de ganado en pie desde México—, el gusano barrenador sigue avanzando por el continente, lo que representa una seria amenaza para la industria pecuaria.
Planta de moscas estériles tardará en operar
Uno de los planes más relevantes del gobierno estadounidense es la construcción de una planta en Texas destinada a producir y liberar hasta 300 millones de moscas macho estériles, con el objetivo de frenar la reproducción del insecto. Sin embargo, Shea alertó que esta instalación podría tardar alrededor de tres años en iniciar operaciones, lo que complica la contención inmediata del GBG.
“Estas medidas suenan como admitir que este problema no podrá controlarse en el corto plazo”, señaló el exfuncionario, quien también advirtió sobre el riesgo de una liberación accidental, considerando que la planta estaría ubicada en una zona actualmente libre del gusano barrenador.
Desafíos logísticos y retrocesos institucionales
Shea agregó que, una vez que se logre contener nuevamente la plaga en Centroamérica, el transporte de los insectos estériles podría enfrentar complicaciones debido a la distancia entre la planta en Texas y las regiones afectadas.
Asimismo, el exdirector del APHIS cuestionó las medidas implementadas durante la administración de Donald Trump, como los recortes de personal y políticas internas que, según dijo, provocaron la salida de funcionarios clave del USDA y debilitaron la capacidad de respuesta ante crisis sanitarias.
Una amenaza latente para la ganadería
El gusano barrenador del ganado es una de las plagas más peligrosas para la industria pecuaria, pues afecta directamente la salud animal y genera millonarias pérdidas económicas. Expertos coinciden en que la prevención y la cooperación internacional serán fundamentales para evitar un brote de mayor escala en los próximos años.



















