Miguel Uribe Turbay, aspirante presidencial por el partido Centro Democrático y senador de la República, falleció este lunes como consecuencia de las graves heridas sufridas en un atentado armado ocurrido el pasado 7 de junio en la localidad de Fontibón, Bogotá.
El ataque se registró en el barrio Modelia, al occidente de la capital, durante un acto de campaña. El político de 39 años fue trasladado inicialmente a una clínica de Fontibón y luego remitido a la Fundación Santa Fe, donde se le practicaron dos cirugías —una neuroquirúrgica y otra vascular periférica— debido a la gravedad de las lesiones.
Una semana después del ataque, la Fundación Santa Fe informó que Uribe Turbay permanecía en condición “extremadamente crítica” por un edema cerebral, situación que finalmente derivó en su deceso.
Tras el atentado, el Gobierno Nacional anunció una recompensa de $3.000 millones por información que permita esclarecer el crimen. El ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, ordenó a las Fuerzas Militares y a la Policía desplegar todas sus capacidades para dar con los responsables.
“Nos duele este atentado. Nos moviliza a redoblar esfuerzos por proteger la vida, garantizar la participación política libre y hacer justicia”, señaló el ministro.
Hasta el momento, las autoridades han capturado a tres personas: un menor de 15 años señalado como el presunto autor material y dos individuos vinculados con la logística del ataque. La Fiscalía y la Policía investigan la posible existencia de una red criminal detrás del hecho, mientras que las disidencias de las Farc han negado su participación.
La muerte de Miguel Uribe Turbay deja un fuerte impacto en el panorama político colombiano y reabre el debate sobre las garantías de seguridad para los candidatos en la contienda electoral.


















