Estados Unidos confirmó que repatrió a 13 ciudadanos mexicanos que cumplían sentencias federales por delitos relacionados con la distribución de drogas como metanfetamina, cocaína y fentanilo.

El traslado, que fue realizado el viernes 11 de abril, estuvo coordinado por la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia y la Oficina Federal de Prisiones (BOP), gracias a un tratado de cooperación penal entre ambos países.

“El traslado de 13 reclusos federales a autoridades penitenciarias en México ha ahorrado a Estados Unidos más de 3 millones de dólares al eliminar la necesidad de pagar los costos de encarcelamiento por los 75 años restantes de sus sentencias combinadas”, indicó Matthew R. Galeotti, jefe de la División Penal del Departamento de Justicia.

El objetivo del programa se apoya en tres pilares: despresurizar el sistema penitenciario, reducir costos y facilitar la rehabilitación de los condenados en sus países de origen, que en este caso es México.

Todos los presos trasladados, de manera voluntaria, solicitaron cumplir el resto de su condena en territorio mexicano.