La publicación de una encuesta de intención del voto publicada por grupo Reforma, así como algunas mediciones internas, encendieron los focos de alarma en el partido político Futuro.

Las tendencias no son halagadoras y deberían obligar a sacar de su estado de hibernación a la campaña de Pedro Kumamoto, que según algunos estudios demoscópicos, va en tercer lugar.

Los esfuerzos del partido del arbolito, sin duda se van a centrar en el municipio de Zapopan, donde son mas rentables, no solo por Kumamoto, sino por el distrito 10, donde participa Susana Ochoa y en el distrito 13 (que abarca una parte de Tlaquepaque), y cuya candidata es Macko Zazueta, así como el distrito 6, con Lucia Almaraz.

En la campaña de 2018, una de las fallas de Wikipolitica fue que no dosificaron los esfuerzos y continuaron dedicándole los mismos recursos humanos y materiales a todas las candidaturas por igual, a pesar de que unos contaban con mayores posibilidades de victoria.

En el fútbol, los equipos que juegan dos o tres torneos, reservan a sus mejores jugadores para la copa donde tienen mayores posibilidades. Por eso me parece adecuado que enfoquen sus baterías en las demarcaciones donde hay perspectivas más sólidas.

A mi me parece que uno de los errores estratégicos -no el único- que le costó a Kumamoto caer en las preferencias en Zapopan, fue su reunión con FRENA (Frente Nacional Anti López Obrador). Ni quedó bien con los integrantes de esta organización de oposición a ultranza, pero si perdió simpatías en su nicho natural de seguidores. Cómo vemos, Juan José Frangie es el que está capitalizando lo que perdió Kumamoto.

Futuro tendrá que apretar el acelerador, olvidarse de actos que han sido minoritarias y aprovechar al máximo el tiempo para fortalecer su presencia en las calles, y sobre todo generar estrategias que lleguen más personas, en vez de gastar la pólvora en infiernitos.

Pero sobre todo, deben encontrar la forma de colocarse como una alternativa sólida en un entorno en el que domina la narrativa del “voto útil”. Futuro navega enmedio dos grandes olas, representadas: Movimiento Ciudadano y Morena, condenadas a chocar. Y si siguen ahí sin avanzar, el único destino posible sería el naufragio.

Colofón

En el caso de Dolores Pérez Lazcarro, candidata a Guadalajara, cuenta con su propio equipo y me parece que continuarán con su propia estrategia.
Cabe señalar que la candidata del arbolito a la capital tapatía, ha encontrado un cerco informativo en algunos medios de comunicación tradicionales, a pesar que tiene un discurso interesante, disrruptivo y distinto a los demás. Pero creo que su propuesta y su reflexión intelectual basada en la reconciliación y el entendimiento del otro, ha sido una bocanada de aire fresco en estas campañas.