El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, justificó este viernes las severas medidas aplicadas bajo su estrategia migratoria a pesar de la pérdida visible de apoyo dentro de la comunidad mexicana y latina, afirmando que las deportaciones masivas son una acción imperativa que “tienen que hacer”.

Pese a los cuestionamientos sobre el impacto de sus políticas, el mandatario republicano aseguró con optimismo que, de celebrarse comicios en este momento, se impondría con una ventaja de hasta el 25% de los sufragios, apostando nuevamente por el respaldo de los votantes hispanos.

Contrastes entre la postura oficial y las encuestas
Las declaraciones del mandatario contrastan con los datos revelados recientemente por una encuesta conjunta de The Cook Political Report y TelevisaUnivision, la cual ubica la aprobación de su gestión en un 33% entre los votantes latinos del estado de Texas.
Asimismo, el sondeo —aplicado entre el 26 de agosto y el 3 de septiembre a un millar de votantes hispanos probables— arrojó que un 18% de los electores de esta comunidad que sufragaron por Trump en las elecciones de 2024 hoy desaprueban su actual desempeño gubernamental.
“Sigo teniendo el apoyo de los votantes latinos”, aseveró el presidente al ser interrogado sobre las redadas y operativos implementados desde su retorno a la Casa Blanca en enero de 2025, argumentando que las acciones se centran en expulsar a personas con antecedentes criminales.
Cifras récord de detenciones y perfil de los migrantes
Desde el inicio de la administración en 2025, las directrices migratorias han elevado drásticamente el volumen de arrestos de migrantes latinoamericanos y connacionales. De acuerdo con registros del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés):
- Récord de arrestos: En agosto se registraron casi 51,000 detenciones, marcando un récord por tercer mes consecutivo, mientras que el promedio de deportaciones se mantuvo en torno a las 1,200 diarias.
- Perfil de los detenidos: Análisis de medios locales basados en datos oficiales señalan que menos de una cuarta parte de los migrantes detenidos en julio contaba con condenas penales previas, un descenso considerable en comparación con el casi 60% registrado al cierre de diciembre de 2024.
















