El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que los aranceles sobre todos los automóviles, camiones, autopartes y acero importados desde Canadá aumentarán al 50% a partir del 1 de enero de 2027.

La decisión intensifica la tensión comercial entre ambos socios norteamericanos tras el fracaso de las negociaciones bilaterales llevadas a cabo durante el fin de semana. A través de una publicación en la red social Truth Social, Trump argumentó que Ottawa ha tratado de manera injusta a los productores estadounidenses.

“Si se fabrica en Estados Unidos, los aranceles son CERO. ¡Canadá ya no recibirá el mismo trato que un estado! En materia de comercio, y también en otros aspectos, se encuentran entre las peores naciones del mundo con las que tratar. Se creen con derecho a todo y, sin embargo, ¡NOSOTROS NO NECESITAMOS A CANADÁ, SON ELLOS LOS QUE NOS NECESITAN!”, aseveró el mandatario republicano.

Fracaso en las negociaciones y represalias agrarias

Trump acusó al gobierno canadiense de haber estado “estafando a los Estados Unidos de América durante años” mediante la aplicación de tarifas y barreras a los agricultores y productos del campo estadounidense.

Actualmente, Washington cobra un arancel del 50% sobre el acero canadiense —monto que Ottawa buscaba recortar al 25% en las reuniones recientes—, mientras que los vehículos de origen canadiense pagan un 25%. Con el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el gravamen se aplica al contenido no estadounidense de las unidades.

Respuesta de Ottawa: Aranceles “dólar por dólar”

En respuesta al anuncio de la Casa Blanca, el primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó que su administración aplicará medidas recíprocas sobre productos estadounidenses bajo el principio de “dólar por dólar”.

“Se está en guerra cuando se es atacado, y fuimos atacados. Estados Unidos se ha equivocado”, declaró Carney, confirmando que Canadá aplicará una ley de retribución equivalente sobre el comercio estadounidense.