La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció la puesta en marcha de una Jornada Nacional de Reforestación que se llevará a cabo este domingo 9 de agosto de 2026 en todo el país. La iniciativa busca institucionalizarse para ejecutarse de forma anual y contará con la participación coordinada de los mandatarios de los 32 estados de la República y la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

La mandataria federal informó que encabezará el arranque formal de los trabajos desde el Parque Nacional Izta-Popo, en el estado de Puebla. La meta de esta jornada masiva contempla la siembra de más de 6.6 millones de árboles y plantas de 302 especies, impulsada por la movilización de más de 200 mil voluntarias y voluntarios.
“Con el programa Sembrando Vida se han plantado mil 200 millones de árboles y reforestado un millón de hectáreas, pero este es un esfuerzo nacional en el que queremos invitar a toda la ciudadanía”, destacó Sheinbaum Pardo.
El diagnóstico ambiental: deforestación, incendios y plagas
Durante la presentación del plan, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, detalló la urgencia de reparar el impacto ambiental derivado de diversos factores climáticos y antropogénicos en el territorio nacional.
Los indicadores presentados por la dependencia federal respaldan la intervención prioritaria en los ecosistemas del país:
| Problemática forestal en México | Impacto anual reportado |
| Deforestación acumulada | 203,552 hectáreas al año |
| Afectaciones por incendios forestales | 846,000 hectáreas afectadas |
| Daño por plagas y enfermedades | Más de 62,000 hectáreas impactadas |
Patrimonio natural y conservación de la biodiversidad
Bárcena enfatizó que la restauración de la cubierta vegetal resulta crítica considerando el peso ecológico que posee la República Mexicana a nivel global. Actualmente, el 70 por ciento del territorio nacional es de vocación forestal, y el país resguarda cerca del 12 por ciento de la biodiversidad mundial.
Con esta jornada, el Gobierno de México busca sentar las bases de una cultura cívica de conservación que complemente los programas prioritarios de restauración ambiental y frene la pérdida de suelo productivo en las distintas regiones del país.

















