- El secretario Edgar Amador destacó un déficit menor a lo previsto y la contención de la deuda pública al 51% del PIB, impulsados por un subejercicio derivado de la nueva Ley de Infraestructura para el Bienestar.
A pesar de que durante el primer semestre de 2026 los ingresos tributarios y petroleros del sector público se ubicaron por debajo de las metas programadas, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador, aseguró que las finanzas del país se mantienen bajo control y que el plan de consolidación fiscal avanza conforme a lo previsto.

Al presentar el Informe de Finanzas Públicas y Deuda Pública correspondiente al segundo trimestre del año, el titular de la dependencia destacó que la disciplina presupuestal permitió registrar indicadores de balance significativamente mejores a los proyectados.
Entre enero y junio, el déficit presupuestario fue inferior en 358 mil millones de pesos a lo estimado, mientras que el balance primario arrojó un superávit de 115 mil millones de pesos.
“Hemos mantenido la disciplina fiscal sin dejar de atender el bienestar de la población”, sostuvo el titular de Hacienda, resaltando que la deuda pública cerró el periodo en un nivel sostenible equivalente al 51% del PIB, cifra que se sitúa 1.6 puntos porcentuales por debajo de la meta fijada.
Ingresos petroleros y tributarios quedan por debajo del programa
A pesar del balance positivo en los saldos finales, las finanzas públicas enfrentaron presiones por el lado de la captación de recursos. El informe oficial detalla que los ingresos presupuestarios totales mostraron un faltante de 141 mil millones de pesos respecto a la meta presupuestada:
- Ingresos petroleros: Registraron la mayor brecha, al ubicarse 118 mil millones de pesos por debajo de lo previsto.
- Recaudación tributaria: Mostró un desfase de 53.7 mil millones de pesos.
- Crecimiento tributario: Los ingresos por impuestos avanzaron apenas un 0.4% anual en términos reales durante la primera mitad del año, marcando su menor ritmo de crecimiento para un periodo similar desde 2020.
Subejercicio en el gasto y la nueva Ley de Infraestructura para el Bienestar
Para compensar el menor dinamismo de los ingresos, el gasto público total reportó un subejercicio de 498 mil 569.1 millones de pesos respecto a lo aprobado en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026.
Ante los cuestionamientos sobre si este menor ejercicio presupuestal responde a una estrategia deliberada para maquillar o mejorar artificialmente las cifras del balance fiscal, Edgar Amador rechazó categóricamente esa postura.
El secretario explicó que el retraso en el gasto obedece al proceso de implementación, reglamentación y puesta en marcha de los mecanismos de la nueva Ley de Infraestructura para el Bienestar, normativa diseñada para detonar la inversión pública federal. En ese sentido, confió en que la ejecución de los recursos se regularice y acelere durante el segundo semestre de 2026.


















