• El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales, anunció durante la mañanera del pueblo un plan enfocado en recolectar el alga antes de que llegue a las costas y aprovecharla para fines industriales.

Con el objetivo de preservar el impacto ambiental y recuperar la actividad turística en las costas de Quintana Roo y el Caribe de México, la Secretaría de Marina (SEMAR) dio a conocer las medidas permanentes que se implementan para la contención y recolección del sargazo en la región.

Durante la mañanera del pueblo celebrada este 30 de julio en Palacio Nacional, el titular de la dependencia, el almirante Raymundo Pedro Morales, explicó que la estrategia busca evitar a toda costa que la macroalga toque la franja costera, al tiempo que se impulsa su aprovechamiento productivo.

“El objetivo principal de la estrategia es recuperar la funcionalidad turística y ambiental de estas zonas mediante un esquema permanente de contención y recolección en el mar y aguas someras”, aseguró el secretario de Marina.

Dos premisas y cuatro líneas de acción fundamentales

El plan institucional está diseñado bajo dos premisas clave: priorizar la inversión en la recolección en el mar para evitar la llegada masiva a la playa y, posteriormente, transferir la biomasa recolectada para su transformación en insumos y productos para la industria.

Para lograrlo, el líder de la SEMAR detalló las cuatro líneas de acción operativas que rigen el despliegue de las fuerzas navales y personal especializado:

  • Recolección en aguas abiertas: Utilización de buques sargaceros y embarcaciones mayores para la captura temprana del alga en alta mar.
  • Recolección en aguas someras: Despliegue de barreras de contención y embarcaciones menores cerca de la línea costera.
  • Recolección en playas con mejores prácticas ambientales: Limpieza manual y con maquinaria ligera especializada para no erosionar los arenales ni dañar los ecosistemas.
  • Disposición final: Traslado eficiente del material hacia sitios autorizados y plantas para su procesamiento industrial.

Con este esquema integral, las autoridades buscan proteger la economía local y consolidar un modelo sustentable de gestión ambiental en los destinos turísticos del Caribe mexicano.