- Con presencia en Jalisco, Sinaloa y Chihuahua, este sistema busca transformar la experiencia de carga de combustible, optimizar tiempos y atender la escasez de personal en turnos nocturnos.
Cargar combustible, pagar directamente en el dispensador con tarjeta de crédito o débito y retirarse en cuestión de minutos sin pasar por caja ya es una realidad en el mercado gasolinero de México. Aunque actualmente operan menos de 10 estaciones de servicio con esta tecnología en el país, empresas del sector ya impulsan su expansión masiva.

En entrevista para El Sol de México, Ariel Dovek, director comercial para Latinoamérica de la firma Gilbarco Veeder-Root, detalló que sus terminales de pago integradas a las bombas de gasolina ya están operativas en estados como Jalisco, Sinaloa y Chihuahua, con planes inmediatos para llegar a Oaxaca, Nuevo León y Coahuila.
“Estamos ya desarrollando el equipo de autoservicio, ya está en algunas estaciones, ya está funcionando y nuestros distribuidores ya lo están empezando a comercializar más masivamente. Hoy en México no hay otra empresa que haya desarrollado lo que llamamos pago en bomba, que es como en Estados Unidos”, afirmó Dovek.
Un modelo impulsado por los nuevos hábitos de consumo
Más allá de la innovación técnica, el avance del pago en bomba responde a la evolución en la conducta de los consumidores más jóvenes, quienes priorizan la agilidad y las transacciones digitales en su rutina diaria.
- Optimización de tiempo: El perfil de usuarios de entre 18 y 30 años busca procesos autónomos y sin fricciones.
- Reducción de interacción: Se adapta a clientes que prefieren realizar sus pagos de manera independiente.
- Solución a la escasez de personal: Permite a las estaciones mantener la atención en horarios complejos o turnos nocturnos donde resulta complicado cubrir vacantes por temas salariales o de seguridad.
Desafíos técnicos e integración bancaria
A pesar de la sencillez del proceso para el usuario final, la implementación del pago en dispensador requiere una infraestructura tecnológica compleja. La plataforma integra en tiempo real los sistemas bancarios de cobro con los controles volumétricos de la estación, garantizando que el cobro electrónico corresponda con la cantidad exacta de litros despachados.
Con negociaciones en curso entre proveedores y distribuidores de combustible, el sector prevé que el modelo de autoservicio acelere su adopción en las principales zonas urbanas y corredores carreteros del país durante los próximos meses.


















