• La reconfiguración arancelaria impulsada por Donald Trump impone gravámenes a 60 economías, pero excluye a las mercancías mexicanas que cumplen con las reglas de origen del tratado comercial.

A pesar de la más reciente reconfiguración de la política arancelaria de Estados Unidos impulsada por el presidente Donald Trump, México se consolidó como una de las economías con menor impacto relativo a nivel global, preservando una sólida ventaja competitiva en el mercado norteamericano, según reveló un análisis de la organización Global Trade Alert.

De acuerdo con el reporte titulado “The US tariff level barely moves as Section 122 lapses as two Section 301 duties take its place”, las mercancías mexicanas continúan protegidas por el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el cual otorga exenciones clave frente a los nuevos gravámenes estadounidenses.

De la Sección 122 a la Sección 301: Un esquema diferenciado

El nuevo esquema comercial de Washington, que entró en vigor el pasado 24 de julio, sustituyó el recargo temporal del 10 por ciento aplicado previamente bajo la Sección 122 por aranceles específicos amparados en la Sección 301. Esta medida está dirigida a 60 economías debido a presuntas deficiencias en la erradicación del trabajo forzoso en sus cadenas de suministro.

Aunque la estructura impositiva cambió de una tarifa uniforme a un modelo diferenciado por país, el arancel promedio ponderado de Estados Unidos apenas se ajustó del 11.0 al 11.2 por ciento. Sin embargo, la redistribución del costo fiscal afectó de manera desigual a los socios comerciales de la potencia anglosajona.

Exclusiones del T-MEC protegen el comercio exterior mexicano

El informe de Global Trade Alert destaca que aproximadamente el 65 por ciento de las importaciones estadounidenses procedentes de las economías señaladas quedaron exentas del pago adicional. En este renglón sobresalen los productos que certifican origen dentro de la región de América del Norte.

Gracias a las reglas de origen vigentes en el T-MEC, los productos exportados desde México y Canadá lograron esquivar las nuevas cargas de la Sección 301, conservando su posición preferencial frente a competidores asiáticos y de otras regiones.

Con este escenario, el sector exportador mexicano consolida su papel como el principal socio comercial de Estados Unidos, respaldado por la certidumbre jurídica de la integración regional frente a la volatilidad arancelaria global.