- Entre enero y junio, más de 141 mil personas se sumaron al autoempleo, mientras que el trabajo subordinado perdió casi 468 mil puestos de trabajo, de acuerdo con datos de la ENOE presentados por el INEGI.
En el primer semestre de 2026, el trabajo independiente se posicionó como la modalidad de ocupación con mayor crecimiento en el país, impulsado por un entorno de menor dinamismo en la creación de empleo formal y un incremento en la informalidad laboral, revelaron cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

Entre enero y junio de este año, el trabajo por cuenta propia sumó a 141 mil 178 personas a la población ocupada, consolidándose como la principal alternativa de generación de ingresos para miles de familias en México.
Caen empleos subordinados y crece el peso del autoempleo
En contraste con el avance del trabajo por cuenta propia, el trabajo subordinado y asalariado registró la contracción más severa en el mercado laboral, al contabilizar la pérdida de 467 mil 568 puestos de trabajo durante los primeros seis meses del año.
Con este reajuste, el universo del autoempleo alcanzó en junio a 13.1 millones de personas, lo que representa el 21.8 por ciento de toda la población ocupada en el país y un incremento de 0.4 puntos porcentuales en lo que va del año.
La visión de la OIT: informalidad y refugio laboral
El comportamiento registrado en la ENOE coincide con el análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), organismo que sostiene que el trabajo independiente tiende a repuntar en periodos de baja demanda de mano de obra asalariada.
“Tradicionalmente, el trabajo por cuenta propia en la región ha actuado como un ‘amortiguador’ en contextos de insuficiente demanda de empleo asalariado y, en promedio, tiende a concentrarse en ocupaciones de menor productividad, con altos niveles de informalidad y mayor precariedad”, señala la OIT en su más reciente informe del Panorama Laboral de América Latina y el Caribe.
Analistas señalan que, aunque la expansión del autoempleo ayuda a sostener el dinamismo de los ingresos de los hogares, el reto principal para las políticas públicas residirá en mejorar la calidad de las ocupaciones e integrar este segmento a esquemas formales de seguridad social.


















