Ayer Morena y Futuro impidieron que el Congreso aprobara los recursos para cubrir el consumo de agua de 2026. No era una deuda nueva ni un cheque en blanco: era una transferencia entre partidas para poder pagarle al SIAPA.

Miren la incongruencia. Todos los días critican al organismo, exigen finanzas sanas y lo usan como bandera política. Pero cuando tuvieron la oportunidad de contribuir desde el propio Congreso, se negaron a acompañar el dictamen.
Así de sencillo: quien consume, paga. Y si van a pedirle responsabilidad al SIAPA, tendrían que empezar por casa. Porque reclamar afuera mientras bloquean el pago adentro ya parece más campaña que preocupación por el agua.














