- El primer ministro Mark Carney busca un acuerdo integral antes del 19 de agosto, aunque descartó tomar medidas de retribución por adelantado.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó que su gobierno se encuentra intensificando las conversaciones con Estados Unidos para alcanzar un acuerdo comercial integral, aunque advirtió que el país está completamente preparado para responder si entra en vigor la amenaza del presidente Donald Trump de aplicar un arancel del 50 por ciento a diversos productos canadienses.

Las nuevas tarifas de importación, anunciadas a principios de esta semana por el mandatario estadounidense, tienen programada su entrada en vigor para el próximo 19 de agosto.
“Todo está sobre la mesa” en la estrategia de respuesta canadiense
Tras encabezar una reunión de trabajo con primeros ministros provinciales y líderes territoriales en Charlottetown, Carney dejó en claro que la prioridad inmediata es agotar la vía diplomática sin precipitar represalias prematuras.
“Si estos aranceles, u otras medidas, entran en vigor, hay toda una gama de cosas que podemos hacer al respecto”, señaló Carney. “Todo está sobre la mesa si no se logra un acuerdo antes de que entren en vigor los aranceles. No necesitamos responder por adelantado; de hecho, creo que sería contraproducente en esta etapa”.
Sectores impactados y el nuevo marco comercial regional
El paquete arancelario planteado por Washington abarca un abanico amplio de mercancías que incluyen miel, licores, cemento, productos lácteos, derivados de la madera y artículos manufacturados como palos de hockey.
Aunque la medida exime a rubros estratégicos como energéticos, potasa, pesca y minerales cruciales, afectaría directamente a bienes que previamente contaban con protección comercial bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La incertidumbre comercial en la región se intensificó luego de que la administración estadounidense declinara la renovación del acuerdo de 2020 el pasado 1 de julio, activando un esquema de revisiones periódicas que mantendrá las negociaciones bilaterales y trilaterales abiertas durante los próximos años.


















