• Tras cancelar más de tres mil pruebas por presuntas trampas e irregularidades, la Máxima Casa de Estudios auditó el contrato de la plataforma Territorium Life, equipada con Inteligencia Artificial.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) analiza aplicar una sanción económica de hasta 4 millones 180 mil pesos a la empresa Territorium Life S.A.P.I. de C.V., contratada para operar la logística y supervisión de su primer examen de admisión a nivel licenciatura en modalidad virtual, tras detectarse deficiencias en los filtros de vigilancia para evitar fraudes procesales.

De acuerdo con el contrato obtenido vía transparencia por El Sol de México, la sanción equivale a una pena convencional del 10 por ciento sobre el valor total del convenio —fijado en 41 millones 868 mil 156 pesos por la aplicación de 158 mil 413 evaluaciones mediante la herramienta Lock Down Browser—.

La penalización económica y las eventuales acciones legales procederán si la revisión institucional demuestra que la empresa incurrió en negligencia en alguno de los 16 puntos de control acordados o si existió la filtración del reactivo.

Cancelan más de 3 mil exámenes por anomalías

La investigación interna fue ordenada luego de una ola de denuncias presentadas por los propios aspirantes, quienes señalaron presuntas trampas masivas que habrían alterado el número de aciertos requeridos y elevado artificialmente los puntajes mínimos de corte para el ingreso a diversas carreras.

Como primera medida cautelar, la UNAM canceló más de tres mil exámenes a candidatos que incurrieron en violaciones directas a los protocolos del proceso de selección.

Inteligencia Artificial y supervisores humanos: la falla en el blindaje

Para garantizar la transparencia del proceso en línea, el pliego contractual obligaba a la empresa a implementar un doble cerrojo de seguridad técnica y humana:

  • Supervisión por Inteligencia Artificial: Herramientas de IA encargadas de analizar en tiempo real y en segundo plano el entorno, el comportamiento del usuario y los patrones de audio a través de micrófonos abiertos de forma permanente, con el fin de detectar ruidos, voces o susurros sospechosos.
  • Supervisión humana: La asignación de un monitor humano por cada 150 aspirantes, cuya función era validar las alertas emitidas por el algoritmo y determinar la anulación inmediata de la prueba.

Pese a que las grabaciones de audio y registros de video permanecen guardados para auditorías posteriores, la efectividad del sistema automatizado se encuentra bajo escrutinio de las autoridades universitarias, las cuales determinarán la responsabilidad administrativa de la compañía en los próximos días.