• La reducción en los precios de productos como el jitomate y el chile serrano favorece la convergencia hacia la meta oficial, alineándose con las expectativas del mercado sobre las tasas de interés.

La inflación anual en México continuó su trayectoria de desaceleración durante la primera quincena de julio al ubicarse en 3.1 por ciento, de acuerdo con las cifras oficiales divulgadas este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El indicador se colocó por debajo del 3.18 por ciento registrado al cierre de junio, situándose en línea exacta con la mediana de las proyecciones de analistas consultados por Bloomberg.

Por su parte, la inflación subyacente —medición que excluye los precios de mayor volatilidad como agropecuarios y energéticos, y que sirve de referencia clave para la política monetaria— registró un ligero ajuste al pasar de 3.94 por ciento en junio a 3.95 por ciento anual, resultado que también coincidió con las previsiones del mercado.

Con este desempeño, el índice general se mantiene dentro del rango objetivo del Banco de México (Banxico), establecido en 3 por ciento con un margen de tolerancia de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.

Jitomate y productos agrícolas impulsan la baja de precios

De acuerdo con el informe del INEGI, el descenso quincenal en el índice de precios al consumidor respondió en gran medida a la disminución en los costos de varios productos de la canasta básica y de consumo cotidiano:

  • Mayor incidencia a la baja: El jitomate encabezó la lista de genéricos con mayores reducciones de precio.
  • Otros productos a la baja: Chile serrano, tomate verde, aguacate y crema para la piel.

Escenario propicio para la postura monetaria de Banxico

La moderación de la inflación refuerza la estrategia del banco central de mantener la tasa de interés de referencia en 6.50 por ciento, nivel fijado por unanimidad por la Junta de Gobierno a finales de junio.

Esta orientación sugiere un periodo de pausa en el ciclo monetario mientras el instituto emisor evalúa si la trayectoria de los precios converge de manera sostenida hacia el objetivo del 3 por ciento.

En declaraciones recientes para Bloomberg News, la gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, precisó que esta pausa no cuenta con una duración predeterminada, señalando que la estabilidad de la tasa permitirá a la Junta de Gobierno monitorear si la evolución de la inflación se mantiene alineada con sus proyecciones macroeconómicas.