• Pese a la expectativa internacional, indicadores clave revelan caídas en el transporte aéreo de pasajeros extranjeros, baja ocupación hotelera y un retroceso en el consumo privado durante el mes mundialista.

La Copa Mundial de la FIFA 2026 ofreció encuentros históricos sobre la cancha, pero fuera de ella los resultados financieros quedaron lejos de las proyecciones oficiales. Aunque el torneo atrajo la atención de millones de espectadores a nivel global, los datos económicos más recientes confirman que la justa deportiva incumplió su promesa de atraer un flujo masivo de visitantes internacionales y de inyectar un dinamismo generalizado a la economía mexicana.

El sector aéreo no despega: Aerolíneas registran caídas

Los reportes financieros al cierre de junio —el mes clave en que se inauguró y desarrolló la primera fase del torneo en el país— revelan que las principales aerolíneas nacionales no experimentaron el repunte esperado en la llegada de usuarios extranjeros.

El comportamiento de las compañías aéreas operó de forma heterogénea:

  • Aeroméxico: Registró una contracción del 1.4% anual en la transportación de pasajeros internacionales.
  • Viva Aerobus: Reportó un descenso del 1.0% anual en el mismo periodo.
  • Volaris: Fue la única excepción positiva, con un alza del 18.6% en usuarios extranjeros, lo que representó un incremento de 112 mil viajeros en comparación con junio de 2025.

Incluso el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que fue objeto de una remodelación millonaria con el propósito expreso de recibir a los fanáticos de las distintas selecciones, reportó un avance marginal de apenas 1.5% en su tráfico de pasajeros internacionales, convirtiéndose en el segundo peor desempeño mensual para este rubro en lo que va del año.

La brecha de las expectativas turísticas

De acuerdo con especialistas en el sector, la disparidad entre las proyecciones previas al Mundial y la realidad operativa ha sido evidente. Gerardo Herrera, académico de la Universidad Iberoamericana, calificó el torneo en entrevista para El Sol de México como “la promesa no cumplida” en materia de turismo y derrama económica.

“Obviamente no fue lo que se esperaba. La FIFA proyectó una llegada total de 5.5 millones de turistas para todo el torneo global, estimando que México captaría a 836 mil de ellos. De esa cifra, se calculaba el arribo de 280 mil visitantes extranjeros, pero los datos del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible (STARC) señalan que solo llegaron 175 mil al país”, precisó Herrera.

El académico enfatizó que el volumen de pasajeros de las aerolíneas durante junio constituye un termómetro confiable del impacto real del evento, el cual coincide con una baja ocupación hotelera y una desaceleración en el gasto comercial.

El consumo privado retrocede durante junio

La falta de dinamismo turístico impactó de forma directa en los establecimientos comerciales del país. El Monitor de Consumo de BBVA reportó una caída de 0.2% en junio respecto al mes previo, mientras que la comparación anual arrojó una contracción del 4.9%.

La institución financiera detalló que, si bien el desarrollo de la infraestructura y remodelaciones previas generaron un impulso temporal en el sector de la construcción durante el segundo trimestre, los gastos registrados en terminales punto de venta demostraron que el beneficio de la Copa del Mundo fue limitado y desigual. El reporte de la firma concluyó que este efecto acotado no logró traducirse en un repunte generalizado del gasto de los hogares mexicanos, matizando el balance económico del torneo en territorio nacional.