- En una carta leída ante la Corte de Nueva York, el nacido en Sinaloa asumió la responsabilidad de sus crímenes y envió un mensaje a la organización criminal tras su sentencia.
En un giro inédito para uno de los procesos judiciales más vigilados del siglo, Ismael “El Mayo” Zambada García aprovechó su última audiencia antes de ser sentenciado a cadena perpetua para emitir un pronunciamiento público. Este lunes 20 de julio, el sinaloense fue condenado a morir en una prisión de los Estados Unidos, cerrando cualquier posibilidad de negociación con las autoridades norteamericanas.

Zambada García compareció ante la Corte del Distrito Este de Nueva York vistiendo el uniforme penitenciario: un mono naranja de manga larga cubierto por una camisa caqui de manga corta. Sin esposas, pero mostrando un evidente deterioro físico, el sentenciado dio lectura a una carta personal dirigida tanto a las víctimas de su organización criminal como a las facciones que mantienen una disputa armada en territorio mexicano desde su captura a finales de 2024.
“No hay justificación”: Zambada pide perdón por sus crímenes
Durante la lectura del documento, previa a escuchar el fallo definitivo del juez Brian M. Cogan, “El Mayo” externó un arrepentimiento explícito por las décadas en que lideró las operaciones criminales.
“Asumo la responsabilidad por mi papel en todo esto y pido disculpas a todos los que han sufrido o han sido afectados por mis acciones”, manifestó Zambada García en la sala penal.
El hombre de 76 años reconoció la gravedad de los cargos que se le imputaron, afirmando que acepta la reclusión de por vida como consecuencia directa de su trayectoria delictiva: “No hay justificación para lo que hice. Acepto el castigo que voy a recibir. No hay compensación por ello. Lamento mucho el daño causado”. Asimismo, el sinaloense agregó que, aunque no busca excusar sus actos, la violencia fue el único entorno que conoció desde su infancia.
Un llamado a detener la guerra en México
Más allá de la declaración de culpabilidad, el mensaje de Zambada García incluyó un exhorto directo hacia las estructuras criminales en México para detener los enfrentamientos internos que se agudizaron tras su detención.
“La violencia debe acabar en México. Se pierden demasiadas vidas, se destrozan familias, se arrastra a los jóvenes a una vida sin futuro”, advirtió el sentenciado en lo que analistas consideran un intento por frenar la ola de violencia que afecta al noroeste del país.
Con este pronunciamiento y la ratificación de la cadena perpetua, concluye la trayectoria judicial del último de los fundadores históricos del narcotráfico de la vieja escuela en México, quien pasará el resto de sus días en el sistema penitenciario federal estadounidense.

















