- Un informe de la USTR revela que la participación de piezas de origen estadounidense en vehículos fabricados en México y Canadá cayó de forma constante entre 2017 y 2024, abriendo paso a componentes chinos y locales.
En medio de las constantes revisiones comerciales y las tensiones arancelarias en América del Norte, la Oficina de la Representación Comercial de los Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) encendió las alarmas en el sector automotor. Un reciente análisis del organismo regulador evidenció una marcada disminución en la proporción de autopartes y contenido de valor agregado estadounidense incorporado en los vehículos ensamblados en México y Canadá que ingresan a territorio estadounidense.

De acuerdo con el reporte oficial de la USTR, la pérdida de terreno de la proveeduría norteamericana ha sido constante. Este vacío operativo y comercial ha comenzado a ser ocupado parcialmente por el aumento del contenido local mexicano y, de manera notable, por componentes provenientes de China.
El desplazamiento en las plantas de México: El avance de China
El fenómeno es especialmente visible en las líneas de producción mexicanas. El análisis técnico de la USTR desglosa cómo se ha reconfigurado el valor de origen de los equipos de transporte importados desde México:
- Caída de EE. UU.: En 2017, Estados Unidos representaba el 23.1% del contenido de valor agregado en los vehículos hechos en México. Para 2024, esa participación se contrajo a un 18.3%.
- Avance de China: En contraste, la participación del contenido de valor agregado proveniente del gigante asiático en los mismos vehículos subió del 4.5% al 7.1% durante el mismo periodo.
- Crecimiento mexicano: La industria de proveeduría nacional en México también ganó terreno, incrementando su participación de valor agregado del 50.9% al 57.2% interanual.
Canadá sigue la misma tendencia de retroceso estadounidense
La pérdida de espacio para la manufactura estadounidense no es exclusiva de su frontera sur. El reporte de la USTR arroja que las importaciones de equipos de transporte procedentes de Canadá muestran un comportamiento similar.
En el mercado canadiense, la participación de valor agregado estadounidense incorporada en los vehículos ligeros y pesados descendió del 26.3% registrado en 2017 al 23.9% al cierre de 2024.
Presión de cara a la revisión del T-MEC
Este análisis, respaldado por datos consolidados de la propia industria de autopartes de los Estados Unidos, llega en un momento de alta sensibilidad política. Las reglas de origen automotrices —que exigen un porcentaje mínimo de Contenido de Valor Regional (CVR) para que los autos transiten libres de aranceles bajo el cobijo del T-MEC— prometen ser uno de los puntos más ríspidos en las mesas de negociación de los tres países de cara a la revisión programada del tratado.
Para la USTR, el hecho de que el contenido chino esté desplazando la proporción estadounidense dentro de la cadena de valor de sus socios norteamericanos representa un argumento clave para endurecer las inspecciones aduaneras, exigir un rastreo más estricto de las materias primas y presionar por un blindaje comercial frente a las importaciones asiáticas en la región.



















