- La FGR alegó que el detenido usaba un alias, pero documentos de la SSPC y declaraciones de Omar García Harfuch confirman que el gabinete de seguridad identificó a Mauro Alberto Núñez Ojeda desde febrero de 2025.
Una profunda contradicción ha quedado al descubierto en la gestión judicial y de seguridad en torno al caso de Ismael “El Mayo” Zambada García. El gobierno de México entregó a la justicia de los Estados Unidos a Mauro Alberto Núñez Ojeda, alias “Jando”, el piloto aviador clave en la sustracción y traslado del histórico capo, a pesar de que las autoridades mexicanas contaban con indicios claros sobre su identidad, su rango y su participación en el operativo desde el día de su captura, el 8 de febrero de 2025.

La Fiscalía General de la República (FGR) ha intentado justificar la entrega argumentando que, tras su detención en Culiacán, el implicado se identificó con un nombre falso para ocultar su perfil. Sin embargo, registros oficiales demuestran que las áreas de inteligencia del gobierno federal ya lo tenían plenamente identificado desde un inicio como un objetivo prioritario.
El boletín oficial que desmiente a la Fiscalía
La versión del desconocimiento de la identidad de “Jando” choca directamente con la documentación oficial del propio gabinete de seguridad. En un comunicado de prensa emitido por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) el 11 de febrero de 2025, la dependencia perfilaba con claridad el nombre de pila y la alta relevancia del detenido:
“En el marco de este operativo sobresale la detención de Mauro “N”, identificado como piloto aviador y operador clave de una organización delictiva, además, de ser hombre de confianza del líder del grupo delictivo”, detallaba el boletín de la SSPC, aún consultable en los portales gubernamentales.
Este documento acredita que, seis meses antes de que Núñez Ojeda fuera enviado a territorio estadounidense, la administración mexicana ya sabía su nombre real, conocía su profesión de piloto, lo catalogaba como “operador clave”.
La confirmación de Omar García Harfuch en la “Mañanera”
El conocimiento del caso en las esferas más altas del gobierno no se limitó a fichas técnicas. Durante la conferencia de prensa matutina del mismo 11 de febrero de 2025, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, fue cuestionado de forma directa por el periodista Ramón Flores, del medio El Centinela Informa, sobre si el piloto detenido en Culiacán era el mismo que participó en el secuestro de Zambada el 25 de julio de 2024.
Al tomar el micrófono, García Harfuch no desmintió la versión; por el contrario, aportó un dato clave que confirmaba la sospecha:
“Es una investigación que está en curso todavía, por parte de la Fiscalía General de la República, pero sí podemos adelantar que esta persona, en efecto, es piloto de confianza del líder de la célula delictiva que tiene que ver con la privación ilegal de la persona que fue entregada en Estados Unidos”, respondió en su momento el secretario de Seguridad.
Medio año perdido para la investigación local
La revelación de estos tiempos evidencia que la FGR dispuso de medio año para profundizar en los interrogatorios y diligencias con “Jando”. El piloto era la pieza del rompecabezas que faltaba para esclarecer no solo el traslado aéreo de “El Mayo” hacia un aeropuerto cercano a El Paso, Texas, sino para sustentar jurídicamente la cadena de mando y las órdenes intelectuales detrás de la operación.
La decisión de entregar a un testigo y participante directo de este calibre ocurre en un entorno de constante fricción diplomática. Tanto el expresidente Andrés Manuel López Obrador como la mandataria Claudia Sheinbaum Pardo han manifestado de forma reiterada e enérgica su rechazo hacia la actuación de las agencias de inteligencia de Estados Unidos, acusándolas de violar la soberanía nacional al sustraer de territorio mexicano a Zambada García sin el consentimiento ni el conocimiento de las instituciones del Estado mexicano.
Con la entrega de “Jando” a las cortes norteamericanas, México se desprende de uno de sus testimonios más valiosos para esclarecer de manera independiente el caso que fracturó la relación de seguridad bilateral.


















