- Los envíos al mercado estadounidense hilaron dos años a la baja en el primer semestre; la industria automotriz mexicana amortigua el impacto gracias a repuntes históricos en Canadá, Brasil y Colombia.
La industria automotriz mexicana está reconfigurando su mapa global de exportaciones para sobrevivir a la política proteccionista de su principal socio comercial. A poco más de un año de que el Gobierno de los Estados Unidos impusiera aranceles a la importación de automóviles, las ventas de vehículos ligeros mexicanos hacia ese país cayeron 3.6% durante el primer semestre de 2026.

Sin embargo, de acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el sector logró mantenerse en terreno positivo gracias a una diversificación comercial sin precedentes: los envíos a mercados alternos crecieron un sólido 20.9% en el mismo periodo, permitiendo que las exportaciones totales del país cerraran con un alza marginal del 1.4%.
El costo del bloqueo: Dos años a la baja en el mercado estadounidense
El impacto de las barreras arancelarias en la Unión Americana ha provocado un retroceso atípico en el histórico motor manufacturero de México. Durante los primeros seis meses del año, el país dejó de vender casi 50,000 vehículos a los Estados Unidos, acumulando un total de 1 millón 282,466 unidades enviadas a ese destino.
Esta contracción enciende las alarmas por dos factores clave analizados por los expertos:
- Tendencia negativa: Las exportaciones hacia EE. UU. hilaron su segundo año consecutivo a la baja, tras el descenso de 2.7% registrado en el primer semestre de 2025.
- Comportamiento atípico: Excluyendo el colapso global provocado por la pandemia en 2020, los embarques hacia el vecino del norte no registraban caídas para una primera mitad de año desde 2009, cuando se desplomaron 42.3% por la crisis de las hipotecas subprime.
Como consecuencia, aunque Estados Unidos sigue siendo el destino rey al captar el 75.9% del total de coches que México vende al mundo, esta cifra representa una pérdida de 3.9 puntos porcentuales en su participación de mercado en términos interanuales.
La estrategia de diversificación: Canadá y Sudamérica al rescate
El hueco financiero y operativo dejado por los concesionarios estadounidenses fue subsanado por el dinamismo de otros países de la región, que en conjunto sumaron 406,779 unidades importadas desde plantas mexicanas.
El reporte del Inegi detalla cómo se distribuyeron las ganancias de mercado en el semestre:
- Canadá: Recibió 32,000 vehículos más.
- Brasil: Incrementó sus compras en 16,000 unidades.
- El Salvador: Sumó 14,000 autos a su balance.
- Colombia: Registró un avance de 5,200 unidades.
Las automotrices reducen su dependencia: El caso Ford
El fenómeno arancelario ha obligado a las grandes armadoras globales instaladas en suelo mexicano a modificar sus cuotas de envío. De las 13 marcas que actualmente exportan desde el país, 10 redujeron drásticamente el porcentaje de su producción destinado a los Estados Unidos.
El caso más emblemático del sector por su volumen de manufactura es el de Ford. La firma estadounidense dio un giro radical a su estrategia: la proporción de sus exportaciones con destino a su propio país natal se contrajo del 90% al 70%. Este movimiento implicó dejar de enviar poco más de 60,000 unidades a las agencias norteamericanas, lo que equivale a un severo retroceso del 30% en ese canal, redirigiendo su capacidad instalada hacia otras latitudes del continente.


















