• Los Veintisiete aprueban el marco definitivo que eliminará la mayoría de los aranceles y protegerá 568 indicaciones geográficas europeas; el tratado comercial entrará en vigor de forma provisional en noviembre de este año.

En un movimiento estratégico que redefine el mapa del comercio internacional, los Veintisiete países de la Unión Europea (UE) cumplieron este martes 14 de julio el último paso formal para la ratificación definitiva de los acuerdos que estrechan su alianza comercial y política con México. Esta modernización del marco bilateral representa una apuesta abierta por el multilateralismo y la supresión de barreras arancelarias, posicionándose como un contrapeso directo frente a las crecientes tensiones geopolíticas y económicas impulsadas por la Administración estadounidense de Donald Trump.

“El acuerdo fortalece una de nuestras alianzas más estrechas en América Latina y demuestra que, trabajando juntos, podemos ofrecer mayores oportunidades y seguridad para nuestras empresas, así como crecimiento y empleo para nuestros ciudadanos”, destacó en un comunicado Helen McEntee, ministra de Asuntos Exteriores y Comercio de Irlanda, país que ocupa la presidencia de turno del Consejo de la UE.

La ministra añadió que el bloque mantiene su compromiso con un comercio abierto y basado en normas, confirmando que los acuerdos entrarán provisionalmente en vigor en noviembre de este año, mientras concluyen los trámites para su adopción permanente.

Un salto histórico: División del Acuerdo Global y vías de aprobación

La UE y México operaban bajo un Acuerdo Global firmado en el año 2000. Sin embargo, adaptar este marco a las necesidades tecnológicas y comerciales del siglo XXI tomó una década de complejas negociaciones. El resultado final se materializó en la división del pacto en dos tratados independientes para agilizar su validez:

  • El Acuerdo de Asociación: Abarca cooperación política, derechos humanos y seguridad. Al tocar competencias compartidas, necesitará superar los procesos de ratificación en cada uno de los parlamentos nacionales de los 27 Estados miembros para alcanzar su vigencia total.
  • El Acuerdo Comercial: Es de competencia exclusiva de la Unión Europea. Tras haber recibido el visto bueno de la Eurocámara y del Consejo de Gobiernos este mes de julio, su aprobación formal ha quedado completada.

Durante los 25 años de vigencia del tratado original, el intercambio de bienes entre ambas potencias se cuadruplicó. Actualmente, más de 43,000 empresas europeas (en su mayoría pymes) exportan a México, y más de 11,000 compañías de la UE mantienen operaciones físicas en territorio mexicano.

Eliminación de aranceles y blindaje a productos regionales

El nuevo tratado comercial busca “impulsar significativamente” el acceso al mercado mediante la eliminación de la práctica totalidad de los aranceles aduaneros restantes, la apertura de licitaciones públicas y la flexibilización de inversiones y servicios.

El pacto beneficiará de forma inmediata a las exportaciones industriales de la UE en sectores clave como maquinaria, productos farmacéuticos y equipos de transporte. No obstante, el apartado agroalimentario destaca por el estricto blindaje de la propiedad intelectual: México se comprometió a proteger un total de 568 Indicaciones Geográficas Europeas (232 bebidas espirituosas y 336 denominaciones de origen para vinos, cervezas y alimentos), impidiendo la imitación o falsificación de productos regionales distintivos en el mercado latinoamericano.

Derechos humanos, género y cláusulas ambientales vinculantes

Más allá del intercambio monetario, el nuevo régimen incorpora un amplio abanico de compromisos jurídicamente vinculantes en materia de derechos laborales, transición digital, combate al cambio climático y conducta empresarial responsable.

Por primera vez, el acuerdo incluye un eje transversal para promover el empoderamiento económico y los derechos de las mujeres, respaldado por la creación de un mecanismo bilateral de solución de controversias diseñado para sancionar el incumplimiento de estos estándares sociales. Con esta firma, Bruselas y México formalizan un canal de diálogo periódico de alto nivel enfocado en la seguridad, la justicia y el combate a la corrupción, consolidando un bloque comercial alineado con el Estado de derecho en una época de alta volatilidad en los mercados americanos.