- El secretario de Seguridad explicó los criterios para acelerar las extradiciones de operadores prioritarios, señalando que la cooptación de jueces y custodios les permitía seguir delinquiendo desde prisión.
El Gobierno de México defendió de manera enérgica la entrega a las autoridades de los Estados Unidos de Mauro Alberto Núñez Ojeda, alias ‘El Jando’, el piloto de confianza señalado por su participación material en el secuestro y posterior traslado del histórico capo Ismael ‘El Mayo’ Zambada en julio de 2024.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, fue el encargado de justificar la medida, asegurando de forma contundente que el objetivo prioritario de la administración federal es neutralizar a los generadores de violencia que desestabilizan el territorio nacional. “Expulsamos a quien genera violencia en México”, sentenció el funcionario.

El daño intramuros: Alianzas criminales desde las prisiones
Al explicar la estrategia detrás de las recientes extradiciones exprés, García Harfuch detalló que los altos mandos y operadores del crimen organizado “hacían muchísimo más daño aquí en México que en ningún otro lado”, incluso encontrándose tras las rejas en penales de máxima seguridad.
El titular de la seguridad en el país denunció que, en múltiples casos, los procesos de extradición de delincuentes requeridos por las cortes norteamericanas permanecieron congelados de manera deliberada durante años debido a una red de corrupción y cooptación que involucraba a servidores públicos de diversos niveles:
- Funcionarios penitenciarios: Facilitaban la comunicación y privilegios de los reos.
- Jueces y magistrados: Retrasaban mediante recursos legales y amparos los traslados internacionales.
“Muchas veces, desde el interior de las prisiones, seguían haciendo alianzas con otros grupos criminales, cometiendo homicidios, cometiendo extorsión y dañando al pueblo de México; principalmente esos fueron los criterios que se toman en cuenta para sacarlos de nuestro país”, expuso el secretario al desmenuzar las directrices de seguridad nacional.
El caso de ‘El Jando’ y la cooperación bilateral
La entrega de ‘El Jando’ a la justicia estadounidense representa un golpe simbólico y operativo de gran calado, al tratarse de una pieza clave en el rompecabezas del vuelo clandestino que llevó a ‘El Mayo’ Zambada y a Joaquín Guzmán López a territorio de Nuevo México.
Con esta postura, el Gobierno de México ratifica que el uso de la extradición ya no solo responderá a convenios diplomáticos tradicionales de asistencia judicial, sino que se ha consolidado como una herramienta de seguridad interna activa para desmantelar la capacidad de mando de los cárteles de la droga dentro del sistema penitenciario mexicano.


















