• El presidente estadounidense afirmó que su país se convertirá en el “ángel de la guarda” de la vía marítima tras el bloqueo de Irán; advirtió que “golpeará muy duro” a Teherán por romper acuerdos.

En un movimiento geopolítico de consecuencias impredecibles para los mercados globales, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes 13 de julio que es sumamente probable que su país asuma el control operativo y militar del Estrecho de Ormuz, la vía navegable más importante del mundo para el tránsito de crudo. Además, sentenció que las naciones aliadas e internacionales deberán reembolsar a Washington sumas millonarias por garantizar la seguridad en la zona.

Durante una entrevista telefónica en el programa “Fox & Friends” de la cadena Fox News, el mandatario estadounidense delineó la nueva y agresiva estrategia de su administración para destrabar la crisis en el Golfo Pérsico, la cual mantiene en vilo la economía mundial.

“Vamos a quedarnos con el estrecho y probablemente lo gestionaremos. Nos convertiremos en los guardianes del estrecho. Quizá lo llamemos el ángel de la guarda del estrecho. Y deberíamos recibir una compensación por ello”, declaró Trump con firmeza.

La crisis energética global y el bloqueo de Irán

El control de este paso marítimo se ha transformado en el principal campo de batalla del conflicto actual entre Washington y Teherán. El bloqueo efectivo de la vía navegable, ejecutado formalmente por Irán el pasado sábado bajo el argumento de detener “tránsito no autorizado”, ha provocado una reacción en cadena inmediata:

  • Impacto financiero: Los precios internacionales de la energía y el petróleo se han disparado en las últimas horas.
  • Alarma global: Ha aumentado drásticamente la preocupación por una escalada de la inflación a nivel mundial debido al desabasto de combustibles.

Pese a las presiones, el régimen iraní declaró que la suspensión del tránsito prosigue y que los permisos de navegación solo se expedirán una vez que se restablezca “la estabilidad y la calma” bajo sus propios términos, un escenario que la Casa Blanca rechazó de inmediato.

“Nos van a pagar por protegerlo, y mucho dinero”

Fiel a su doctrina de política exterior transaccional, Donald Trump dejó en claro que las Fuerzas Armadas estadounidenses no actuarán de forma gratuita para salvaguardar los intereses comerciales de otras potencias que dependen del petróleo de la región.

“Vamos a protegerlo. Nos van a pagar por protegerlo, y mucho dinero”, afirmó el presidente de EE. UU. “Nos van a reembolsar, porque los demás países son muy ricos. Están de nuestro lado, y no se puede esperar que hagamos eso a cambio de nada”.

Finalmente, al ser cuestionado sobre la viabilidad de retomar la vía diplomática o los pactos provisionales que se habían estado discutiendo en mesas técnicas, Trump arremetió contra las autoridades iraníes y adelantó una respuesta militar contundente. “Teníamos un acuerdo. Era un acuerdo cerrado, y luego lo rompieron. Siempre lo rompen. Hemos tenido diez acuerdos con esta gente, así que vamos a golpearles muy duro”, concluyó.