• La República Islámica denunció ataques en el perímetro de la planta operada junto a la rusa Rosatom; el Pentágono bombardeó 90 objetivos estratégicos e Irán ya respondió contra bases en Kuwait y Baréin.

La tensión militar en el Medio Oriente ha alcanzado un punto crítico de alta peligrosidad internacional. El Gobierno de Irán denunció este jueves que proyectiles de las fuerzas armadas de Estados Unidos impactaron en los alrededores de la central nuclear de Bushehr, el complejo atómico más importante del país. Aunque las autoridades locales confirmaron que el ataque no causó daños estructurales a los reactores ni dejó víctimas en el área, el incidente ha encendido las alarmas globales por el riesgo radiológico implícito.

“Esta tarde se han producido ataques contra varios lugares de la provincia de Bushehr, entre ellos el perímetro de la central nuclear, la base militar de Choghadak y un puerto pesquero en el sur de la provincia”, informó de manera oficial el gobernador adjunto de la región, Ehsan Jahanian, quien responsabilizó directamente a la Casa Blanca por la ofensiva.

La planta de Rosatom en el fuego cruzado

El complejo nuclear de Bushehr cuenta con una alta relevancia geopolítica, ya que en su gestión y operación participa activamente la agencia atómica estatal rusa, Rosatom.

Este no es el primer incidente que pone en riesgo las instalaciones desde que comenzó la guerra el pasado 28 de febrero; la gravedad de los bombardeos previos en las inmediaciones de la planta obligó a la corporación rusa a evacuar a la totalidad de su personal técnico durante el pasado mes de abril.

EE. UU. busca imponer “costos significativos” a la República Islámica

La ofensiva forma parte de una campaña de represalia masiva lanzada por Washington desde hace dos días. De acuerdo con el Pentágono, las operaciones buscan imponer “costos significativos” a Teherán tras acusar al régimen de violar el alto el fuego mediante ataques directos contra tres buques mercantes que navegaban por el estratégico estrecho de Ormuz.

Durante la última madrugada, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) intensificó las acciones bombardeando aproximadamente 90 objetivos militares iraníes a lo largo del litoral. El desglose de los activos destruidos incluye:

  • Sistemas de defensa aérea avanzada y activos de vigilancia costera.
  • Depósitos de misiles balísticos y hangares de drones.
  • Capacidades navales e infraestructura logística militar.

El balance de los ataques estadounidenses en las últimas 48 horas asciende a por lo menos 14 muertos y 78 heridos, según estimaciones iniciales de las agencias de socorro.

Irán contraataca: Bases estadounidenses en la mira

La respuesta de Teherán no se hizo esperar. Pocas horas después de los bombardeos en Bushehr, la Guardia Revolucionaria iraní anunció el lanzamiento de ofensivas coordinadas contra posiciones militares de Estados Unidos en el Golfo Pérsico.

Los objetivos alcanzados por las fuerzas iraníes incluyen las bases de Arifjan y Ali Al Salem en Kuwait, así como las instalaciones navales de Juffair y Sheikh Isa en Baréin. El estallido de este fuego cruzado directo entre Washington y Teherán amenaza con romper de forma definitiva los esfuerzos diplomáticos y sumergir a la región en un conflicto de consecuencias impredecibles.