• El embajador Roberto Lazzeri activó un despliegue diplomático ante el Departamento de Estado, el DHS y el Congreso tras el deceso del connacional; “la dignidad humana está primero”, sentenció.

El Gobierno de México ha endurecido su postura diplomática frente a la Casa Blanca. El embajador de México en los Estados Unidos, Roberto Lazzeri, anunció la puesta en marcha de un despliegue institucional de alto nivel para exigir el esclarecimiento inmediato y total de los hechos que rodearon la muerte del ciudadano mexicano Lorenzo Salgado Araujo.

A través de canales diplomáticos estratégicos activados en Washington D.C. y Houston, Texas, las autoridades mexicanas exigen una investigación exhaustiva, profunda y transparente sobre las circunstancias del deceso del connacional a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), ocurrido el pasado 7 de julio.

Agenda de alto nivel en el Capitolio y dependencias de seguridad

Como parte de la contraofensiva e instrucciones inmediatas de protección consular, el embajador Lazzeri informó que se ha programado una serie de reuniones de carácter urgente con actores clave de la administración y el legislativo estadounidense.

El plan de acción contempla encuentros con los titulares y representantes de:

  • El Departamento de Estado de los Estados Unidos.
  • El Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
  • La alta dirección del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
  • Líderes de ambas cámaras del Congreso de los Estados Unidos.

El objetivo central de estos encuentros bilaterales es presionar firmemente para lograr una revisión transparente de los hechos, el deslinde de responsabilidades penales y la implementación obligatoria de protocolos claros que eviten el uso de la fuerza desmedida y tragedias similares en el futuro.

“La dignidad humana está primero”: El límite innegociable

Roberto Lazzeri fue enfático al señalar la base ética e institucional que sustenta esta enérgica demanda diplomática. Si bien el diplomático reconoció la soberanía jurídica de los Estados Unidos para ejecutar sus políticas de control migratorio, subrayó que existe un límite universal e innegociable en los operativos de campo.

“Lo digo con claridad: no se trata de cuestionar el derecho de ningún país a hacer cumplir sus leyes, sino de sostener un principio que no admite excepción. La vida y la dignidad humana están primero”, sentenció firmemente el embajador mexicano a través de un mensaje emitido en su cuenta oficial de la plataforma X.

Este despliegue se alinea con la estrategia penal coordinada desde la Ciudad de México por la Cancillería, marcando un precedente en la defensa de los derechos de los migrantes frente a los abusos de las corporaciones federales estadounidenses.