• El Índice de Precios al Consumidor cayó más de lo previsto por el mercado; el dato otorga mayor margen de maniobra a Banxico respecto a la tasa de interés de referencia.

La presión sobre los bolsillos de los mexicanos da un respiro histórico. La inflación en México registró una notable desaceleración durante el mes de junio, ubicándose en un 3.37 por ciento interanual, lo que representa su ritmo de crecimiento más lento desde el año 2020.

De acuerdo con los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el indicador se colocó significativamente por debajo de las proyecciones del mercado, donde analistas encuestados por Bloomberg anticipaban una estimación media del 3.5 por ciento, y mostrando un marcado descenso frente al 3.94 por ciento reportado en mayo.

Este comportamiento otorga una mayor flexibilidad al Banco de México (Banxico) en momentos en que la junta de gobierno evalúa la sostenibilidad de la baja en los precios de productos y servicios.

La inflación subyacente cede terreno

La inflación subyacente, indicador clave que excluye los precios de mayor volatilidad como los alimentos agrícolas y los combustibles, y al cual el banco central sigue con lupa para sus decisiones de política monetaria, también mostró señales de enfriamiento.

  • Junio: Se desaceleró hasta el 4.03 por ciento interanual.
  • Expectativa del mercado: Se situaba en un 4.10 por ciento.

Con estos resultados, la inflación general se posiciona firmemente dentro del rango meta establecido por Banxico, cuyo objetivo permanente es del 3 por ciento, con un margen de tolerancia de +/- 1 punto porcentual.

Tomate y huevo compensan las alzas en el aguacate

La dinámica de precios al consumidor durante el sexto mes del año estuvo marcada por fuerzas opuestas en el sector agropecuario y de servicios:

  • Presión al alza: Los principales impulsores del indicador fueron el encarecimiento de los aguacates, las patatas (papas) y otros tubérculos, así como el incremento en los costos de las viviendas ocupadas por sus propietarios.
  • Efecto mitigador: El impacto anterior fue compensado de manera orgánica por la caída en los precios de productos de alto consumo básico como los tomates (jitomates), el huevo y los chiles serranos y poblanos.

“Los gráficos muestran que la inflación general se ha acercado de nuevo al punto medio del rango objetivo del Banco de México, casi exclusivamente debido a una menor inflación no subyacente, mientras que la inflación subyacente ha disminuido mucho más gradualmente”, analizó Andrés Abadía, economista jefe para Latinoamérica de Pantheon Macroeconomics Ltd.

El panorama para la tasa de interés de Banxico

A pesar de las cifras optimistas de junio, la cautela prevalece entre los responsables de la política monetaria. En su reunión de junio, Banxico optó por mantener sin cambios su tasa de interés de referencia en un 6.50 por ciento.

La gobernora y los subgobernadores han insistido en que mantener los costos de endeudamiento en este nivel restrictivo sigue siendo la estrategia adecuada frente a una desaceleración inflacionaria que aún se percibe desigual en ciertos componentes de los servicios. No obstante, el dato de hoy abre la puerta a que el mercado comience a descontar posibles flexibilizaciones o recortes en las tasas de interés antes de que concluya el segundo semestre del año.