En el marco del arranque oficial de la revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al cumplirse formalmente el sexto aniversario de su entrada en vigor, el sector privado estadounidense cerró filas a favor de la integración regional. La Cámara de Comercio de Estados Unidos (USCC, por sus siglas en inglés), la organización empresarial más grande e influyente de esa nación, emitió un enérgico pronunciamiento orgánico dirigido al Congreso y a la Casa Blanca para exigir que se mantenga la vigencia del acuerdo y se excluya definitivamente a México y Canadá de cualquier arancel bajo la Sección 232.

A diferencia de las Cámaras Americanas de Comercio (AmCham), que operan de forma externa promoviendo la inversión en mercados locales, la USCC funge como el principal órgano de cabildeo e influencia de la política comercial interna en Washington, por lo que su postura representa un contrapeso crítico frente a las presiones proteccionistas que amagan la estabilidad de la zona de libre comercio.

El T-MEC como motor de la competitividad de EE. UU.
“El T-MEC es la base del comercio norteamericano: sustenta millones de empleos estadounidenses, impulsa las cadenas de suministro y mantiene la competitividad de las empresas estadounidenses. Su extensión es fundamental para mantener y consolidar este crecimiento económico”, sentenció de forma contundente la USCC en el documento técnico difundido para blindar la infraestructura económica trilateral.
La radiografía del bloque más dinámico del mundo
El posicionamiento de la cúpula empresarial de Estados Unidos sustenta la relevancia de extender el T-MEC —mecanismo que sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) de 1994— aportando tres indicadores económicos macroestructurales que demuestran la codependencia de las tres naciones:
- 1.8 billones de dólares anuales: Es el valor total que alcanza el intercambio comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, consolidándolos como uno de los bloques comerciales más robustos y complementarios del planeta.
- 13 millones de empleos en juego: Más de trece millones de puestos de trabajo en territorio estadounidense, distribuidos en los sectores estratégicos de manufactura, agricultura, energía y servicios, dependen directamente de la salud del comercio norteamericano.
- 3,000 millones de dólares diarios: Es el flujo financiero que cruza las fronteras cada 24 horas en bienes y servicios, permitiendo operaciones logísticas sin aranceles ni barreras técnicas entre los dos principales destinos de exportación de la industria estadounidense.
Un llamado estratégico a la estabilidad comercial
El documento de la USCC marca el tono con el que la iniciativa privada de América del Norte encara el proceso de evaluación del tratado comercial en esta segunda mitad de 2026. Al poner en evidencia que las cadenas de valor transfronterizas están tan integradas que un arancel intermedio dañaría principalmente a los consumidores y trabajadores estadounidenses, la mayor cámara empresarial del país busca neutralizar la retórica electoralista. Para México, el respaldo de la USCC constituye un activo diplomático central, garantizando que el inicio de las mesas de revisión técnica camine hacia la consolidación regional frente a la competencia de los mercados asiáticos y europeos.


















