En una de las confrontaciones más mediáticas en lo que va de su gestión frente al tratamiento de la agenda pública, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, arremetió de manera frontal contra una publicación del diario El Universal. Durante su tradicional conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la jefa del Ejecutivo federal calificó el texto como un acto de “podredumbre” y un ejercicio periodístico “grotesco”, recurriendo a un remate musical para fijar su postura política.

A petición de la propia mandataria, las pantallas del salón de Tesorería reprodujeron la canción “Ya Supérame” de la agrupación de música regional mexicana Grupo Firme, enviando un mensaje directo al rotativo de que el contenido difundido carecía de sustento para abrir un debate institucional.

El origen de la controversia mediática
La polémica se desató luego de que un reportero cuestionara a Sheinbaum sobre una nota que reeditó una entrevista realizada hace 25 años al cronista e intelectual mexicano Carlos Monsiváis por el periodista Edmundo Cázarez. En dicho texto, presentado presuntamente de forma “completa” por primera vez, se atribuían declaraciones graves al escritor sobre el expresidente Andrés Manuel López Obrador, sugiriendo que Monsiváis le había dado refugio tras un supuesto incidente trágico familiar en su juventud en Macuspana, Tabasco.
Inconsistencias históricas y el desmentido de la familia Monsiváis
La versión difundida por el diario fue objeto de cuestionamientos técnicos e históricos inmediatos por parte de analistas y colaboradores cercanos al entorno de la llamada Cuarta Transformación. El caricaturista e historiador Rafael Barajas “El Fisgón” evidenció severos anacronismos en la narrativa, precisando que los datos biográficos reales de López Obrador no coinciden con las edades ni con las líneas de tiempo citadas en el artículo, dado que ambos personajes se conocieron formalmente en el año de 1992 durante la movilización política conocida como el Éxodo por la Democracia.
El golpe definitivo a la validez de la publicación provino del círculo familiar íntimo del fallecido escritor, quienes enviaron una carta aclaratoria formal dirigida a Juan Francisco Ealy Lanz Duret, director general del medio de comunicación:
- Manipulación de Contenido: Los hermanos Beatriz, Araceli, Rubén y Felipe Sánchez Monsiváis señalaron que la entrevista posee “agregados que no fueron publicados en el texto original”.
- Falsedad de Declaraciones: Desmintieron tajantemente que el expresidente de México hubiera habitado en algún momento la residencia que el cronista compartía con su madre.
- Exigencia de Pruebas: La familia puntualizó que las afirmaciones no corresponden a la ética ni al estilo literario de Carlos Monsiváis, exigiendo al reportero exhibir los soportes documentales correspondientes o, en su defecto, emitir una disculpa pública bajo reserva de emprender acciones legales.
Un debate sobre el rigor y la ética informativa
El incidente ha reabierto la discusión sobre los límites del quehacer informativo y la verificación de fuentes históricas en los medios impresos nacionales. La jefa del Ejecutivo federal sostuvo que este tipo de coberturas reeditadas evidencian una agenda de golpeteo que carece de rigor metodológico básico. El Universal se vio obligado a dar salida a la misiva de la familia Sánchez Monsiváis en sus propios espacios de difusión, lo que para el área de comunicación social de la presidencia representó el cierre definitivo de la controversia, exhortando a la opinión pública a mantener la atención en los proyectos de infraestructura y reformas legislativas en marcha.
















