En un contundente llamado para frenar la expansión de la frontera extractiva en los océanos, un bloque de las principales organizaciones en defensa del medio ambiente advirtió que la reciente firma del Memorando de Entendimiento (MoU) entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y la estatal brasileña Petrobras representa una amenaza crítica para la biodiversidad. Según los colectivos, este pacto sienta las bases operativas para la exploración de hidrocarburos en aguas profundas del Golfo de México, catalogando la iniciativa como “una de las actividades de mayor riesgo para los océanos y la población”.

La coalición ecologista —integrada por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Conexiones Climáticas, Engenera, Greenpeace México, Nuestro Futuro y Oceana— señaló de forma orgánica que el gobierno mexicano está apostando por profundizar la dependencia histórica a los combustibles fósiles, en lugar de apuntalar una transición energética justa y renovable frente a la inminente crisis climática global.

La incompatibilidad con el futuro

Las organizaciones destacaron que apostar por proyectos petroleros de esta magnitud acelera el colapso ecológico y prolonga un modelo energético totalmente incompatible con los compromisos climáticos firmados por México. “Presentar este tipo de proyectos como una solución a los desafíos energéticos del país resulta cuestionable cuando sus beneficios tardarán años en materializarse, frente a impactos que ya están presentes”, indicaron los defensores del territorio.

Los peligros de las aguas profundas: Costos y riesgos latentes

La actividad petrolera en aguas profundas y ultraprofundas se desarrolla a miles de metros bajo el nivel del mar, lo que eleva exponencialmente la vulnerabilidad técnica del entorno. Los especialistas explicaron que, a esas profundidades, cualquier falla operativa puede escalar rápidamente hacia un desastre ambiental irreversible, con consecuencias tóxicas que se prolongan durante décadas en las corrientes marinas.

Además del riesgo ecológico, la viabilidad financiera de estas operaciones fue severamente cuestionada debido a sus largos tiempos de maduración e inyección de capital:

Dimensión del RiesgoConsecuencia en Aguas ProfundasEjemplo Documentado
Impacto AmbientalRiesgo de derrames masivos y destrucción de hábitats.Ecosistemas bentónicos (fondo marino) severamente afectados.
Viabilidad EconómicaRequiere inversiones multimillonarias y largos periodos de retorno.Proyecto Trion: Primer gran desarrollo, con producción hasta 2028.
Impacto SocialAfectaciones directas a comunidades costeras y pesquerías.Pérdida de sustento económico y salud de las familias locales.

El Golfo de México: Un santuario bajo asedio

Las agrupaciones ecologistas recordaron que el Golfo de México no es un territorio virgen frente a la industrialización; por el contrario, ya padece los estragos históricos de la extracción intensiva de hidrocarburos. La región ha enfrentado derrames sistemáticos, grave contaminación química de sus aguas y la destrucción de ecosistemas que son el soporte primario de miles de familias pesqueras.

Como muestra de esta vulnerabilidad, las ONGs citaron el más reciente desastre ecológico documentado en la zona: un derrame masivo de crudo que afectó más de mil kilómetros de litoral, extendiendo una mancha tóxica desde las costas de Paraíso, en el estado de Tabasco, hasta las playas de Matamoros, Tamaulipas. Ante este panorama, el bloque civil exigió al Ejecutivo detener de manera inmediata cualquier intento de expansión petrolera costa afuera y garantizar la protección de los santuarios de vida marina.