En una maniobra de alta presión orientada a mitigar el descontento social por los costos de la energía, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ordenó de manera formal al Departamento de Justicia (DOJ) iniciar una investigación en torno a los precios de la gasolina en estaciones de servicio. El mandatario acusó de forma orgánica que las principales firmas del sector energético no están reflejando la reciente corrección a la baja del mercado internacional de crudo en los precios finales al consumidor.

“Las grandes compañías petroleras no están reduciendo el precio en las gasolineras en proporción a la fuerte caída de los precios que están pagando por el petróleo”, sentenció el jefe de la Casa Blanca a través de una publicación en la plataforma Truth Social, añadiendo de forma tajante: “¡Los precios de la gasolina deberían empezar a bajar mucho más rápido de lo que estoy viendo!”.

El impacto de la crisis del Estrecho de Ormuz

Los costos del combustible en territorio estadounidense alcanzaron su techo más alto desde 2022 a raíz de la escalada bélica detonada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que provocó el bloqueo temporal del Estrecho de Ormuz, un cuello de botella logístico por donde transita el 20% del petróleo marítimo mundial. Si bien los precios iniciaron una tendencia a la baja tras la firma de un acuerdo de paz provisional entre Washington y Teherán, el ritmo de descenso en las estaciones de servicio ha sido marcadamente más lento que el del petróleo crudo.

Tendencia de precios y el factor de inventarios críticos

De acuerdo con los indicadores divulgados este miércoles 24 de junio por la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA), el precio promedio nacional al consumidor logró romper la barrera psicológica de las semanas previas, ubicándose en 3.93 dólares por galón. Pese a este respiro monetario, las tarifas se mantienen por encima de la media estacional registrada en el último lustro.

El rezago en el abaratamiento del combustible responde a variables estructurales dentro de la cadena de suministro de las refinerías estadounidenses:

  • Costos del Crudo: El petróleo representa aproximadamente el 50% del costo final de producción de la gasolina comercial.
  • Inventarios en Mínimos: Datos del Departamento de Energía de EE. UU. revelan que las reservas comerciales de gasolina en manos de mayoristas y refinadores se encuentran en sus niveles más bajos para esta época del año desde 2014, limitando la oferta disponible.

El flanco vulnerable de cara a las elecciones de medio mandato

La persistencia de los altos precios en las bombas de suministro se ha consolidado como el principal flanco de vulnerabilidad política para el Partido Republicano rumbo a las elecciones legislativas de medio mandato de noviembre. La bancada del Partido Demócrata ha capitalizado el descontento ciudadano, convirtiendo los índices de inflación y el costo de vida en el eje central de sus campañas de contraste. Aunque el Ejecutivo no profundizó en el alcance legal o técnico de las instrucciones giradas al Departamento de Justicia, analistas de Wall Street anticipan que la presión de la Casa Blanca busca forzar un ajuste inmediato de márgenes de ganancia en el sector de refinación antes de los balances financieros del tercer trimestre.