Aunque el calendario constitucional establece que faltan cuatro años para el relevo institucional en el Poder Ejecutivo federal, la carrera por la sucesión en el Palacio Nacional ha comenzado a modelarse con fuerza en el imaginario colectivo. La firma encuestadora CE Research publicó su más reciente medición nacional de opinión pública titulada “Presidenciables 2030”, levantada del 14 al 16 de junio.

El estudio demoscópico dibuja un escenario de hegemonía consolidada para el partido oficialista, con un secretario de Estado erigiéndose como favorito indiscutible y una figura del sector empresarial registrando menciones competitivas de manera independiente.

Las métricas, basadas en mil entrevistas telefónicas con un margen de error muestral de +/- 2.53% 2.53%, reflejan el impacto directo de la gestión gubernamental sobre las intenciones de voto futuras.
El factor Sheinbaum: Respaldo histórico a la gestión
Antes de proyectar los escenarios de mediano plazo, la encuesta evalúa el balance del presente. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo registra un índice de aprobación del 70% en este mes de junio de 2026, lo que representa un incremento de un punto porcentual respecto al muestreo previo. Del total de ciudadanos respaldantes, el 46% califica la gestión como “buena” y el 24% como “muy bueno”, frente a un 30% que se posiciona en las categorías de malo o muy malo. Históricamente, la aprobación de la titular del Ejecutivo funciona como el principal motor de viabilidad para la continuidad de su partido en las urnas.
Harfuch encabeza las preferencias internas en el partido oficial
Al interior de las filas de Morena, la respuesta de la base militante y simpatizante respecto a la candidatura del año 2030 muestra una brecha considerable. El actual secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, concentra el 40% de las preferencias, posicionándose en la cúspide de la medición interna.
Su perseguidor más cercano, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, capta apenas el 16% de la intención de voto sectorial. El resto de los perfiles medidos en el bloque oficialista se ubica en las franjas de un solo dígito:
- Clara Brugada (Jefa de Gobierno de la CDMX): 8%.
- Mara Lezama (Gobernadora de Quintana Roo): 6%.
- Luisa María Alcalde (Dirigente de Morena): 2%.
- Andrés López Beltrán (Secretario de Organización): 1%.
- Indecisos / “Otros”: El 27% restante se inclina por opciones no especificadas, dejando margen de maniobra para nuevos liderazgos emergentes.
El escenario unificado y la irrupción de Ricardo Salinas Pliego
Uno de los componentes más disruptivos del reporte técnico radica en el careo general donde se miden todas las marcas y liderazgos en una sola boleta hipotética. En este apartado, 6 de cada 10 mexicanos (60%) manifestaron que les gustaría ver al empresario multimillonario Ricardo Salinas Pliego participar en la contienda presidencial; de dicho segmento, el 71% preferiría que lo hiciere bajo la figura jurídica de una candidatura independiente.
Al procesar el careo final con los punteros de cada fuerza política, la correlación de fuerzas de la demoscopia nacional se estabiliza con los siguientes porcentajes:
- Omar García Harfuch (Morena/PT/PVEM): 40%.
- Luis Donaldo Colosio Riojas (Movimiento Ciudadano): 25%.
- Ricardo Anaya Cortés (Partido Acción Nacional): 12%.
- Ricardo Salinas Pliego (Candidatura Independiente): 11%.
- Alejandro Moreno Cárdenas (Partido Revolucionario Institucional): 3%.
- No decide / Indecisos: 9%.
Los analistas del sector señalan que, si bien las cifras capturan de forma nítida la fotografía política actual del país a mediados del sexenio, el desarrollo de las agendas de infraestructura y el control de las variables de seguridad pública en los estados de la federación determinarán los reajustes finales de las plataformas electorales de cara al cierre de la década.















