En el marco del complejo panorama geopolítico que enfrenta la región de América del Norte por las directrices proteccionistas de la Casa Blanca, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó de manera categórica que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se mantiene jurídicamente sólido. La mandataria descartó un escenario de ruptura o cancelación unilateral de la alianza trilateral y achacó de forma orgánica el actual contexto de tensión a la retórica política del presidente estadounidense, Donald Trump.

Durante su conferencia de prensa matutina en el Palacio Nacional, la titular del Ejecutivo federal recordó que el acuerdo comercial posee un blindaje institucional de carácter legal, al haber sido ratificado por los Congresos de las tres naciones, lo que impide modificaciones arbitrarias que no pasen por los canales legislativos correspondientes.

El debate por la periodicidad de las revisiones
“Puede haber una siguiente revisión dentro de 16 años, puede haber una revisión dentro de 10 años o puede haber revisiones más periódicas. Eso es en parte lo que está en este momento en la discusión”, explicó la presidenta Sheinbaum Pardo, al detallar las variables técnicas que analizan los equipos de negociación para los mecanismos de evaluación previstos en el propio cuerpo del tratado.
Ruta crítica: Reuniones clave en julio de 2026
La agenda de la Secretaría de Economía y sus contrapartes en Washington y Ottawa entrará en una fase crucial a partir del próximo mes. La presidenta adelantó que se espera una comunicación formal y detallada sobre el futuro del acuerdo a principios de julio, activando un calendario de encuentros de alto nivel:
- 1 de julio de 2026: Se proyecta la celebración de una cumbre virtual de seguimiento entre los representantes y secretarios del rubro económico de los tres países del bloque norteamericano.
- 16 al 20 de julio de 2026: México fungirá como sede oficial para una ronda de reuniones presenciales de carácter técnico, donde se buscará destrabar los puntos críticos en materia de reglas de origen, sector automotriz y comercio digital.
Certeza a la inversión extranjera directa
Con estas mesas de trabajo en el horizonte, la administración federal busca enviar un mensaje de certidumbre a las cadenas globales de valor y a los flujos de inversión extranjera directa vinculados al nearshoring (relocalización de cadenas productivas). Al ratificar que el T-MEC trasciende los discursos de campaña o las presiones coyunturales del Departamento de Comercio de Estados Unidos, México apuesta por una integración económica regional profunda, manteniendo los canales de diálogo abiertos con el fin de consolidar el bloque norteamericano como el más competitivo a nivel internacional.


















