En un ejercicio de cautela diplomática apegado a los principios tradicionales de política exterior de México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo adelantó que su administración no emitirá ningún pronunciamiento ni felicitación formal respecto a las cerradas elecciones presidenciales en Colombia hasta que las autoridades electorales de ese país proclamen un resultado definitivo y legalmente vinculante.

La postura de la mandataria mexicana ocurre en el marco de una de las jornadas electorales más polarizadas e igualadas en la historia contemporánea de la nación sudamericana, donde el escrutinio preliminar arroja un margen inferior al uno por ciento de diferencia entre los dos proyectos en competencia.

La postura oficial desde Palacio Nacional

“Vamos a esperar a que termine el conteo preliminar y sea el definitivo, porque incluso puede ser en agosto. Vamos a esperar para felicitar a quien haya obtenido el triunfo”, precisó de manera categórica la jefa del Ejecutivo mexicano durante su habitual comparecencia ante los medios de comunicación. Con ello, México opta por mantener un estricto margen institucional ante la volatilidad del escenario post-electoral andino.

Un desenlace de infarto: De la Espriella aventaja en el preconteo

El reporte de la Registraduría Nacional del Estado Civil de Colombia, con el 99.65% de las mesas de votación computadas en el esquema de preconteo informativo, sitúa a la vanguardia al candidato de la plataforma derechista Defensores de la Patria, el abogado y empresario Abelardo de la Espriella. De acuerdo con los datos fluidos, De la Espriella acumula el 49.66% de los sufragios válidos.

En contraparte, el senador de la coalición izquierdista, Iván Cepeda, registra el 48.70% del respaldo ciudadano, consolidando una brecha de poco más de 250 mil votos en una masa electoral históricamente participativa.

Petro denuncia irregularidades y la izquierda impugna el conteo

La declaratoria de victoria anticipada por parte de los sectores afines a De la Espriella ha sido fuertemente cuestionada por el oficialismo colombiano. El actual presidente, Gustavo Petro Urrego, denunció públicamente la detección de “muchas irregularidades” a lo largo de la reñida jornada del domingo, haciendo un llamado a los equipos jurídicos demócratas a vigilar el escrutinio voto por voto en las capitales departamentales.

Por su parte, Iván Cepeda calificó los boletines informativos como un insumo no vinculante y anunció la impugnación de aproximadamente 33,000 mesas de votación. No obstante, el aspirante de izquierda aclaró que respetará el veredicto definitivo una vez que concluyan las auditorías y las revisiones institucionales del Consejo Nacional Electoral (CNE), un proceso técnico que podría extenderse varias semanas debido a lo cerrado de las cifras.