En la antesala de una de las fechas más críticas para el andamiaje comercial de la región, el Gobierno de México confirmó que cuenta con una estrategia de contingencia económica e institucional lista para ejecutarse. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, reveló que el país tiene estructurado un “Plan B” en caso de que la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, decida frenar la extensión automática por 16 años del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

La fecha límite fatal está fijada para el próximo 1 de julio, día en que las tres naciones socias deberán formalizar mediante canales oficiales si el acuerdo se prorroga bajo la vigencia máxima o si se transita hacia un esquema acotado de 10 años que demande evaluaciones técnicas minuciosas y calendarizadas.

El dilema del 1 de julio y la postura mexicana

“El 1 de julio está establecido que tenemos que comunicar a nuestras contrapartes si queremos que el tratado se extienda automáticamente 16 años más o bien que el tratado siga vigente los próximos 10 años con revisiones periódicas y habrá que convenir qué revisamos en esas revisiones periódicas (…) A nosotros nos encantaría que fuera 16 años o más, habrá que ver Estados Unidos qué decide finalmente, es algo que tiene que determinar el presidente Trump”, puntualizó Ebrard Casaubón en entrevista radiofónica con el periodista Ciro Gómez Leyva.

Descartan la cancelación del acuerdo: El peso del consenso industrial

El funcionario federal descartó de forma categórica que el T-MEC se encuentre bajo un escenario real de desmantelamiento o cancelación unilateral. Ebrard argumentó de forma orgánica que el dinamismo de las cadenas de valor transfronterizas ha generado un consenso profundo dentro del sector privado y las esferas políticas de Washington respecto a la utilidad estructural del tratado.

Como evidencia de la solidez del acuerdo regional frente a las presiones arancelarias, la Secretaría de Economía destacó el siguiente balance de libre mercado:

  • Protección Arancelaria: Pese a las amenazas iniciales de la Casa Blanca, el 85% de las exportaciones mexicanas hacia los Estados Unidos se mantiene operando bajo un esquema de tasa cero, libre de gravámenes.
  • Mecanismo de Definición: Las posturas definitivas de cada nación se darán a conocer a través de una cumbre virtual tripartita previa al arranque de la redacción técnica de acuerdos, programada para el 20 de julio.

Foco en las reglas de origen de acero, aluminio y autos

Los equipos negociadores de la Secretaría de Economía y la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) han mantenido mesas técnicas bilaterales desde el pasado mes de marzo. En las sesiones más recientes, el debate técnico se ha concentrado en blindar la seguridad económica regional, revisando de forma minuciosa las reglas de origen para evitar la triangulación de insumos y regulando el intercambio transfronterizo en las industrias del acero, el aluminio y el sector automotriz, los cuales representan los pilares fabriles de las exportaciones de la Zona Metropolitana de Guadalajara y el Bajío mexicano.