Lo que debió ser un terreno neutral se transformó en una sucursal del Estadio Metropolitano de Barranquilla. En una demostración de poder de convocatoria internacional, la Selección de Colombia conquistó las tribunas del renovado Estadio Banorte (histórico Estadio Azteca) al imponerse con un categórico 3-1 sobre su similar de Uzbekistán. El resultado no solo catapultó a los dirigidos por Néstor Lorenzo al liderato del Grupo K del Mundial de Fútbol 2026, sino que firmó una de las estampas más coloridas en lo que va de la justa en la capital del país.

Un mosaico imponente de camisetas amarillas sepultó visualmente cualquier rastro de neutralidad en el coloso del sur de la Ciudad de México, haciendo olvidar por 90 minutos que el torneo se juega en territorio norteamericano.

Una fortaleza prestada a 2,200 metros de altura
“Los colombianos, no sé qué hacen que a todos lados llegan. En todos lados están incondicionalmente. Estamos muy orgullosos de poder darles una victoria el día de hoy”, declaró conmovido el delantero Cucho Hernández, tras experimentar el cobijo de una asistencia masiva. El Estadio Banorte registró su segundo lleno consecutivo de la campaña mundialista con un aforo oficial de 80 mil 824 almas, asfixiando las aspiraciones del conjunto uzbeko.
La carga emocional y la altura condicionan el debut
El trámite del encuentro no solo fue una batalla táctica sobre el césped; representó un desafío extremo para la escuadra asiática. Uzbekistán debió lidiar simultáneamente con el planteamiento ofensivo del cuadro cafetero, la presión sonora de decenas de miles de gargantas sudamericanas y la exigencia física de los 2 mil 200 metros sobre el nivel del mar de la capital mexicana.
El director técnico de Colombia, el argentino Néstor Lorenzo, reconoció el impacto psicológico que el imponente marco de Santa Úrsula inyectó en los contendientes:
- Impacto Emocional: “Es una alegría hermosa, pero emocionalmente creo que les pesó a algunos muchachos que sufrieron físicamente”, admitió el estratega, vinculando el desgaste con la adrenalina del debut.
- Dominio en la Cancha: Con goles de Daniel Muñoz, Luis Díaz y Jaminton Campaz, la escuadra tricolor controló el ritmo, pese al empate transitorio de Abbosbek Fayzullaev que silenció brevemente el recinto.
El “Ángel” se tiñe de amarillo en una noche de hermandad
La fiesta cafetera no concluyó con el silbatazo final. Cerca de la medianoche y bajo una persistente lluvia capitalina, cientos de aficionados colombianos se trasladaron al Monumento a la Independencia. El emblemático “Ángel”, sitio histórico de las celebraciones futbolísticas del balompié mexicano, fue adoptado de forma pacífica por los hinchas sudamericanos.
La jornada cerró con muestras de diplomacia popular y hospitalidad. Decenas de aficionados locales se sumaron a las cadenas de festejo, cobijando a los residentes y turistas sudamericanos bajo el cántico unísono de “Colombia, hermano, ya eres mexicano”, consolidando a la capital del país como una sede global de absoluta integración cultural.
















