La actividad productiva del país encendió las luces de alerta tras registrar una pérdida notable de dinamismo. De acuerdo con el reporte oportuno divulgado esta mañana por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la economía mexicana puso el freno de mano durante el mes de mayo pasado, rompiendo con la inercia del repunte del 1.0% que se había proyectado para el mes de abril.

Los datos del Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) revelan que, justo en la víspera del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el aparato productivo nacional reportó una variación mensual del 0.0%, un escenario de estancamiento que refleja la cautela de los inversionistas.

Un entorno de estancamiento en el margen
“Las cifras oportunas sugieren que la economía mexicana perdió dinamismo al cierre de mayo. Si bien el crecimiento anual permanece en terreno positivo (1.1%), el hecho de que la actividad económica no haya mostrado avance mensual refleja un entorno de estancamiento en el margen”, detallaron analistas macroeconómicos de Kapital Grupo Financiero tras evaluar los anexos del Inegi.
La industria manufacturera y la construcción arrastran al indicador
Al desglosar el comportamiento de los grandes sectores productivos, el bache más pronunciado se localizó en las actividades secundarias —que engloban sectores clave como la manufactura, la minería, la generación de energía y la industria de la construcción—, las cuales sufrieron una caída mensual del 0.2%. Este retroceso industrial frena las cadenas de suministro del norte y occidente del país.
Por otra parte, las actividades terciarias, correspondientes al sector comercio y de servicios, registraron una variación del 0.0% respecto a abril. Los expertos señalan las causales de este nulo avance:
- Expansión Insuficiente: “La debilidad de las actividades secundarias continúa limitando el desempeño agregado, mientras que los servicios muestran una expansión insuficiente para impulsar un crecimiento más sólido”, matizó el informe técnico de Kapital.
- Segunda Mitad del Año: En conjunto, los datos consolidados describen una economía que transita el segundo trimestre con señales claras de falta de un impulso sostenido.
El factor T-MEC y las presiones geopolíticas globales
Este freno en la marcha económica coincide con un complejo entorno de variables externas que continúan inyectando volatilidad a los mercados domésticos. En primer lugar, las mesas de negociación y revisión del T-MEC con Estados Unidos y Canadá han moderado los planes de expansión de diversas plantas fabriles.
A este panorama de incertidumbre interna se suman factores geopolíticos globales, tales como las tensiones comerciales entre las principales potencias económicas y los conflictos armados en el Medio Oriente, elementos que encarecen los fletes marítimos y restringen los flujos de capitales hacia mercados emergentes, obligando a mantener estimaciones de crecimiento sumamente moderadas para el cierre de la primera mitad del año fiscal.



















