En un paso estratégico para erradicar el rezago histórico de infraestructura en las comunidades más aisladas del país, el Gobierno de México presentó formalmente el Plan de Justicia Energética. Esta ambiciosa política de Estado contempla la ejecución de 45 mil obras de electrificación programadas de aquí al año 2028, con las cuales se busca alcanzar una cobertura del 100% en el suministro eléctrico dentro de todo el territorio nacional.

El anuncio se realizó durante la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional —la Mañanera del Pueblo—, donde se destacó que esta iniciativa eleva el acceso a la energía a un derecho social efectivo y no meramente discursivo.

Un principio plasmado en la ley

“Para que este concepto que incluimos en la ley por primera vez no se quedara en el papel, sino que fuera un ejercicio efectivo de los derechos, diseñamos esta ruta. Eso implica llegar prácticamente al 100 por ciento de todos los hogares de la República con alguna forma de electrificación”, informó de manera contundente la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar.

CFE reporta avance récord frente a administraciones pasadas

Por su parte, la ingeniera Emilia Esther Calleja Alor, directora general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), presentó el balance técnico inicial de la corporación. Precisó que a la fecha ya se tienen 17 mil 16 obras concluidas y operacionales, una cifra que en el arranque de la estrategia supera los indicadores de cobertura reportados en periodos sexeniales anteriores.

La titular de la CFE enfatizó que el despliegue de las cuadrillas técnicas se concentrará de manera prioritaria en los polígonos con mayor índice de vulnerabilidad y marginación territorial:

  • Meta Crítica: El plan estratégico está diseñado para llevar redes de distribución e infraestructura a 8 mil 247 localidades pendientes que carecen por completo del servicio.
  • Visión de Estado: Calleja Alor subrayó que hablar de justicia energética se traduce directamente en impulsar el desarrollo nacional, abatir la desigualdad territorial y consolidar la capacidad del Estado para garantizar el bienestar social.

El motor para el desarrollo regional

Con la articulación de este plan, el sector energético mexicano da un vuelco hacia la equidad social. La interconectividad de estas miles de comunidades no solo impactará en la iluminación doméstica, sino que funcionará como el motor base para la llegada de inversiones locales, la conectividad digital en escuelas rurales y el fortalecimiento de los servicios de salud comunitarios. La Secretaría de Energía y la CFE adelantaron que los presupuestos asignados a estas 45 mil obras se encuentran blindados y etiquetados, asegurando que el corredor de obras no sufra interrupciones operativas en los próximos dos años.