A escasas horas de que arranque formalmente la cumbre de líderes del G7 en suelo francés, el presidente anfitrión, Emmanuel Macron, fijó una postura enérgica frente a las condiciones de operatividad que rodearán la reapertura del Estrecho de Ormuz. El mandatario galo se manifestó de forma tajante en contra de la posibilidad de que se aplique un cobro de peaje o cualquier tasa arancelaria para el tránsito de buques cargueros en ese punto neurálgico para el comercio de crudo mundial, advirtiendo que Europa está lista para usar la fuerza militar en aras de garantizar el libre tránsito.

Durante una entrevista concedida este lunes a la cadena de televisión local TF1, Macron sentenció que condicionar el flujo marítimo en la zona a un pago obligatorio constituiría un grave retroceso para los acuerdos logrados tras el cese de hostilidades entre Washington y Teherán.

El riesgo de sentar un precedente inflacionario

“Obviamente, eso no es lo que queremos en absoluto, porque sentaría un precedente. Hay muchos otros estrechos en el mundo: si cobramos peaje cada vez, ¿cuál será la consecuencia? Aumentarán los precios para todo el mundo”, argumentó el jefe de Estado francés, alertando sobre un potencial impacto inflacionario global en las cadenas de suministro de combustibles y mercancías de consumo masivo.

Alianza europea activa misión de protección marítima

Para respaldar la diplomacia con disuasión táctica, el líder francés anunció que Francia, el Reino Unido, Italia y los Países Bajos han unificado criterios operativos y se encuentran en estado de alerta máxima. Esta coalición europea está preparada para desplegar con rapidez recursos aeronavales y humanos en el marco de la misión internacional destinada a blindar la seguridad del tráfico comercial en el golfo Pérsico.

La respuesta de París y sus aliados estratégicos contempla plazos inmediatos si el pacto de paz muestra signos de inestabilidad:

  • Poder de Disuasión: El portaaviones de propulsión nuclear ‘Charles de Gaulle’ encabeza la estrategia francesa de contención.
  • Despliegue Relámpago: La flotilla insignia podrá posicionarse en la zona de conflicto en un lapso de dos a tres días una vez que se ratifiquen formalmente las firmas del acuerdo.

Rechazan disfraces fiscales que violen el libre tránsito

El mandatario francés fue incisivo al señalar que el cobro de peajes en Ormuz resulta incompatible con el derecho internacional y los tratados de libre navegación marítima. Sostuvo que la diplomacia europea trabajará en los paneles del G7 para bloquear cualquier intento de Teherán o de actores externos de establecer “tasas de mantenimiento” o cobros por servicios de seguridad artificiales que, en la práctica, equivalgan a un impuesto de tránsito bajo otra denominación.

Con los motores del ‘Charles de Gaulle’ listos para marchar y el respaldo de las principales potencias navales del viejo continente, Francia busca enviar una señal clara de que la estabilidad de las rutas energéticas no será moneda de cambio en las negociaciones técnicas que preceden a la firma de paz general programada en Ginebra.