- La demanda turística por la Copa del Mundo incrementará el ambulantaje de menores; el 86% de las infancias trabajadoras no recibe ingresos dignos o labora sin remuneración.
Con la llegada de millones de turistas nacionales e internacionales por el Mundial de Futbol 2026, México enfrenta un riesgo silencioso pero alarmante: el incremento exponencial del trabajo infantil en la informalidad.

Antonio Benavides Castellanos, coordinador nacional y oficial técnico de trabajo infantil de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), alertó que eventos masivos de esta magnitud intensifican la demanda de comercio callejero, empujando a más niñas, niños y adolescentes a la venta de souvenirs, alimentos y bebidas en los alrededores de las sedes mundialistas.
Actualmente, México registra 3.7 millones de menores en situación de trabajo infantil, una cifra que amenaza con elevarse debido a la búsqueda de ingresos rápidos durante la justa deportiva.
El comercio y los servicios superan al sector agrícola
Aunque históricamente el trabajo de menores se asociaba al campo, las dinámicas han cambiado. Hoy en día, los sectores de comercio y servicios concentran el mayor porcentaje de explotación laboral infantil en el país, agrupando casi el 45% de los casos:
- Servicios: 23.2%
- Comercio: 21.5%
- Sector agropecuario: 33%
“El incremento del trabajo infantil se puede dar en todo lo que tiene que ver en venta y ambulantaje, sobre todo para el Mundial que serían productos como alimentos, souvenirs, bebidas, banderas o playeras”, señaló Benavides en entrevista.
El peligro de la deserción escolar y la normalización social
El especialista advirtió que la participación de los menores en la economía del Mundial detonará el abandono escolar, el cual podría pasar de ser temporal a definitivo en las comunidades más vulnerables.
A esto se suma la normalización social del problema. En contextos turísticos o festivos, la sociedad suele invisibilizar la explotación bajo el argumento de que se trata de un “apoyo familiar pasajero”, ocultando la violación flagrante a los derechos de educación, seguridad y bienestar de los infantes.
El mito del ingreso económico al hogar
La OIT derribó el mito de que los menores trabajan para solventar los gastos de sus familias. Los datos de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) son contundentes respecto a la precariedad de sus actividades:
- Sin pago: El 37.6% de los menores que trabajan no reciben ningún tipo de salario o remuneración.
- Pobreza laboral: El 47% percibe menos de un salario mínimo.
Esto significa que 86 de cada 100 niños trabajadores lo hacen gratis o bajo esquemas de explotación extrema, por lo que la expectativa de aportar recursos significativos al hogar no se cumple. Ante este panorama, la OIT hace un llamado urgente a las autoridades mexicanas para reforzar la vigilancia en las ciudades sede y evitar que el máximo evento del balompié se traduzca en un retroceso para los derechos de la infancia.


















