Los mercados de materias primas agrícolas a nivel global experimentaron un ligero respiro al cierre del mes pasado. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informó este viernes que los precios mundiales de los alimentos registraron una leve corrección a la baja durante mayo en comparación con el nivel revisado de abril, interrumpiendo una racha alcista gracias al primer descenso en lo que va del año de los aceites vegetales, factor que compensó el encarecimiento del azúcar y los cereales.

El Índice de Precios de los Alimentos de la FAO —mecanismo técnico que monitorea mensualmente las fluctuaciones de una cesta de productos básicos comercializados a escala internacional— promedió 130.8 puntos en mayo, lo que representa una contracción marginal del 0.2% frente a los 131.0 puntos ajustados de abril. Pese a este ajuste, el indicador se mantiene en rangos elevados, ubicándose un 2.9% por encima del nivel reportado hace un año, posicionándose cerca de sus máximos desde enero de 2023 y un 18.4% por debajo del récord histórico de marzo de 2022.

Tensiones en Medio Oriente impactan al trigo y maíz

El rubro de los cereales experimentó una fuerte presión al alza, escalando más de un 2.6% mensual. El trigo ligó su cuarto mes consecutivo de incrementos debido al recorte en las perspectivas de cosechas de exportación en regiones clave como los Estados Unidos. A este escenario se suman los elevados costos logísticos de combustibles y fertilizantes, fuertemente vinculados a la inestabilidad geopolítica y el conflicto en Irán, lo que encarece las cadenas de distribución. Por su parte, el maíz avanzó presionado por suministros más ajustados en Brasil y la Unión Americana ante una sólida demanda internacional.

Aceites vegetales dan tregua, pero el azúcar se dispara

La balanza del índice logró estabilizarse gracias a la división de los aceites vegetales, que registraron un desplome del 4.6% frente a abril, marcando su primera caída mensual en 2026. La reducción internacional en los precios de los aceites de palma y soja amortiguó los incrementos observados en los derivados de colza y girasol. Los analistas de la FAO precisaron que el aceite de palma revirtió cinco meses de alzas debido a proyecciones de una menor demanda de importación y a la volatilidad en el mercado del petróleo crudo.

No obstante, el componente de los aceites se mantiene un 20% más alto en la comparativa interanual, impulsado por el encarecimiento energético general derivado de los bloqueos y cierres intermitentes en el Estrecho de Ormuz, factor que presiona al alza la demanda de materias primas orgánicas para la elaboración de biocombustibles.

Finalmente, el sector del azúcar encendió las alertas al experimentar un salto del 7.5% respecto al mes previo, alcanzando las 95.1 unidades. Aunque la cotización actual se encuentra un 13.1% por debajo de los registros del año pasado, el repunte de mayo responde de manera directa a la preocupación de los grandes fondos de inversión ante un inminente ajuste en las existencias y suministros globales de sacarosa para los próximos meses del año, lo que podría condicionar los precios de la canasta básica en los mercados emergentes de América Latina.