En una revelación que dinamita la ya de por sí tensa relación diplomática entre Washington y Tel Aviv, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, reconoció públicamente haber insultado al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante una ríspida conversación telefónica plagada de palabras altisonantes sobre la escalada militar en el Líbano.

Durante una entrevista concedida este miércoles al podcast especializado “Pod Force One”, el mandatario estadounidense fue cuestionado directamente sobre las filtraciones periodísticas que afirmaban que había llamado “jodidamente loco” al líder del partido Likud, acusándolo además de una profunda ingratitud política.

La confirmación de la Casa Blanca

—”Lo hice”, afirmó Trump sin tapujos en la emisión de este miércoles. —”No diría que estaba enfadado de forma destructiva. Estaba un poco molesto por sus constantes e interminables enfrentamientos con Líbano, ya sabes”. De forma complementaria, el republicano matizó segundos después asegurando que, pese al exabrupto, se lleva “bien” con el mandatario israelí.

“Te estoy salvando”: Los detalles de la llamada

La confirmación del presidente valida el reporte de investigación publicado originalmente por el portal estadounidense Axios, el cual citó a un alto funcionario de inteligencia bajo estricto anonimato. De acuerdo con dicho registro, Trump increpó fuertemente a Netanyahu durante una llamada efectuada el pasado lunes utilizando frases de grueso calibre:

  • Advertencia judicial: “Estás jodidamente loco. Estarías en la cárcel si no fuera por mí”.
  • Reclamo de protección: “Te estoy salvando el cul*. Ahora todo el mundo te odia. Todo el mundo odia a Israel por esto”.
  • Exigencia de tregua: “En algún momento le dije: ‘Bibi, tenemos que parar esto. Tenemos que detenerlo ya'”.

El enojo del jefe del Ejecutivo estadounidense coincide con una fase crítica para la diplomacia norteamericana, que actualmente intenta tejer de contrarreloj un acuerdo definitivo que ponga fin a las hostilidades abiertas con Irán.

El candado de Irán y las sospechas de “engaño”

La ofensiva de Israel sobre el Líbano —ejecutada en marzo en persecución de la milicia chiita Hezbolá— se ha convertido en el principal obstáculo para la pacificación de la zona. El gobierno de Irán notificó formalmente que no estampará su firma en ningún pacto con la Casa Blanca para concluir la guerra que Trump y Netanyahu iniciaron a finales de febrero, a menos que el alto el fuego adquiera un carácter regional y se extienda obligatoriamente a territorio libanés.

Hacia el cierre de la entrevista, la tensión aumentó cuando los periodistas cuestionaron al mandatario estadounidense sobre si Netanyahu lo había “engañado” o manipulado deliberadamente para arrastrar a las fuerzas armadas norteamericanas a un conflicto armado directo contra Teherán. Visiblemente molesto, Trump evitó responder al fondo del cuestionamiento técnico y arremetió contra sus críticos en los medios, catalogándolos de forma tajante como “el enemigo” del país.