En el marco de su tradicional conferencia de prensa ‘mañanera’ en Palacio Nacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, matizó sus posturas respecto a las tensiones políticas con los Estados Unidos. La mandataria aclaró que no considera que su homólogo estadounidense, Donald Trump, sea quien encabece de forma personal la reciente “ofensiva mediática” instrumentada desde el extranjero en contra de las instituciones mexicanas.

Esta precisión ocurre a menos de 24 horas de que la jefa del Ejecutivo federal encabezara un mitin masivo en el Monumento a la Revolución, donde congregó a miles de simpatizantes para celebrar el segundo aniversario de su triunfo electoral en los comicios históricos de junio de 2024.
Durante dicho informe, Sheinbaum Pardo lanzó una dura advertencia sobre los intentos de injerencia externa en la soberanía nacional, motivada por los recientes escándalos sobre la operación no autorizada de agentes de la CIA y las filtraciones que involucran al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
El origen del embate: Alianza transnacional de ultraderecha
Al ser cuestionada sobre el origen de estas campañas de opinión internacional, la presidenta deslindó formalmente a la Casa Blanca de una estrategia dirigida, apuntando en su lugar a corporativos privados e intereses políticos particulares que operan a ambos lados de la frontera.
“Debo confesar que no creo que sea el presidente Trump quien encabeza esta ofensiva en los temas de México”, aseguró de forma categórica la primera mandataria desde el Salón Tesorería.
De acuerdo con el análisis geopolítico presentado por la presidenta de la República, el golpeteo político obedece a un diseño coordinado por facciones de interés específico en el país vecino del norte:
- Grupos de presión en EE. UU.: Sectores financieros, agencias y laboratorios de ideas (think tanks) descontentos con la política energética y la estrategia de seguridad de la Cuarta Transformación.
- La oposición interna: Grupos de la ultraderecha en México que buscan capitalizar las filtraciones internacionales para restar legitimidad al gobierno.
“Son distintos grupos de Estados Unidos que se juntan con la ultraderecha de México porque no están de acuerdo con nuestro gobierno. Esos sectores en México que se vinculan con corrientes de derecha de todo el mundo son los que buscan activamente que no haya una buena relación bilateral entre ambos países”, argumentó detalladamente la titular del Ejecutivo.
Sheinbaum concluyó su intervención matutina reiterando que los canales institucionales de comunicación y cooperación con la administración de Donald Trump se mantienen abiertos, estables y bajo una lógica de respeto mutuo, asegurando que la diplomacia oficial mexicana no se dejará presionar por agendas mediáticas que buscan descarrilar los acuerdos comerciales del T-MEC.


















