La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó de manera categórica que exista una campaña de persecución política o revanchismo institucional desde el Gobierno Federal en contra de la gobernadora del estado de Chihuahua, María Eugenia “Maru” Campos Galván, tras destaparse la presencia no autorizada de agentes de la Inteligencia de Estados Unidos en la franja fronteriza.

Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la jefa del Ejecutivo federal desmintió los discursos emitidos por las dirigencias del Partido Acción Nacional (PAN). Las cúpulas blanquiazules han acusado en foros públicos que la federación obstaculiza el combate al crimen organizado para perjudicar políticamente a los gobiernos de oposición en el norte del país.
Sheinbaum Pardo aclaró que utilizar la narrativa de la persecución política busca, en el fondo, minimizar un expediente sumamente delicado y relevante que atañe directamente a la injerencia indebida de fuerzas y agencias extranjeras en territorio soberano de los Estados Unidos Mexicanos.
No hay imputación legal, es una convocatoria institucional
Al profundizar en los alcances de los citatorios y los mecanismos judiciales que cursan en los órganos de procuración de justicia del país, la presidenta acotó los términos técnicos del procedimiento y aclaró que la indagatoria central se enfoca en deslindar responsabilidades sobre el rompimiento de los convenios internacionales.
“No se le está imputando nada a la gobernadora, de acuerdo con los reportes oficiales que ha compartido la Fiscalía General de la República. A la gobernadora de Chihuahua se le convocó bajo un marco institucional para que pudiera dar su versión formal sobre lo que ocurrió en esta circunstancia específica en la sierra norte”, precisó detalladamente la primera mandataria.
Apoyo absoluto al desmantelamiento de narcolaboratorios
La presidenta de la República calificó de falsos y sesgados los señalamientos del bloque conservador que buscan perfilar a la federación como un ente omiso frente a los cárteles de la droga:
“Se quiso plantear ante la opinión pública que nosotros estamos en contra de que se desmantelen laboratorios clandestinos de fentanilo o drogas sintéticas en el país. ¿Cómo vamos a estar en contra de esas acciones de seguridad? Al contrario, es una prioridad del Gabinete de Seguridad, pero debe realizarse siempre con pleno respeto a nuestras leyes y a la soberanía nacional, sin la operación libre e ilegal de agentes foráneos”, sentenció.
La postura de Sheinbaum fija los límites institucionales de la Cuarta Transformación rumbo a los debates legislativos de la semana: el Estado apoya la destrucción de laboratorios del narcotráfico, pero bajo el mando exclusivo de las Fuerzas Armadas y las corporaciones federales aprobadas por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
















