A pesar de que la carrera sucesoria comenzó a moverse con fuerza en las estructuras partidistas, el Instituto Nacional Electoral (INE) decidió postergar la regulación y fiscalización del proselitismo fuera de tiempos legales. Una fractura interna en el Consejo General impidió la aprobación de las reglas diseñadas para sancionar los actos anticipados de campaña rumbo a los comicios de 2027, provocando duros reproches institucionales entre los propios integrantes de la herradura de la democracia.

“Somos un árbitro que sigue sin arbitrar el partido”, sentenció con firmeza el consejero electoral Arturo Castillo Loza, tras evidenciar que al menos cinco fuerzas políticas ya hicieron públicas sus intenciones de adelantar la selección de sus abanderados. El reclamo se desató luego de que el bloque mayoritario del consejo optara por postergar el debate y congelar los proyectos normativos en la materia.
Rebelión en el orden del día por dilación de 57 días
La sesión ordinaria se tornó ríspida cuando los consejeros Uuc-kib Espadas Ancona y Rita Bell López Vences solicitaron formalmente retirar las propuestas de lineamientos del orden del día. La intención del bloque era postergar la votación para continuar con mesas de diálogo y construir un consenso uniforme.
A la petición accedió el consejero Jorge Montaño, quien retiró su respectivo proyecto de control. Sin embargo, Arturo Castillo rechazó enérgicamente bajar su propuesta, acusando una preocupante parálisis administrativa.
“Me parece que ya es mucho el tiempo que ha transcurrido desde que hice yo la propuesta (57 días) y también es mucha la necesidad de que este instituto se pronuncie ya sobre este tema; en este sentido, yo no voy a retirar el punto del orden del día”, reclamó el consejero Castillo ante el pleno.
Riesgo de parálisis frente a la reforma judicial y el narco
La insistencia de Castillo en forzar la votación incomodó a varios de sus homólogos. El consejero Uuc-kib Espadas advirtió que empujar el dictamen sin un acuerdo unánime abría la puerta a confrontaciones internas innecesarias.
Espadas argumentó que el INE no debe debilitar su imagen pública ni su cohesión interna en este momento, sobre todo cuando la autoridad electoral se encuentra en el epicentro del debate nacional debido a las reformas a la elección judicial y las exigencias del Congreso para frenar las denominadas narcocandidaturas.
Por el contrario, el consejero Martín Faz Mora cerró filas con la propuesta de Castillo. Faz alertó que la parálisis del INE frente al proselitismo temprano de los partidos políticos repite los errores del pasado, obligando al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) a corregirle la plana al instituto mediante sentencias obligatorias.
Al quedar congelados los lineamientos técnicos de fiscalización, las precampañas anticipadas y las pasarelas de aspirantes de cara a 2027 operarán temporalmente en un limbo normativo, lo que debilita el poder preventivo del INE y eleva el riesgo de que se consoliden ventajas indebidas antes del arranque legal del proceso electoral.
















