El Comité Ejecutivo Estatal de Morena emitió una condena enérgica tras el asesinato de la maestra Lucía Guadalupe Mora Ávalos, ocurrido este martes en el municipio de Valle de Allende. El partido guinda calificó el crimen como un “agravio profundo” y exigió a la Fiscalía General del Estado (FGE) resultados inmediatos para evitar que el caso quede en la impunidad.

Mora Ávalos era una figura reconocida en la región sur de la entidad, no solo por su labor docente, sino por ser una voz crítica y activa en la defensa de los principios de la Cuarta Transformación.

El ataque: Indicios y líneas de investigación

El homicidio se registró sobre la calle Benito Juárez, en el corazón de Valle de Allende. Debido al perfil de la víctima y la naturaleza del ataque, la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM) atrajo el caso de inmediato.

En la escena del crimen, peritos de la fiscalía recolectaron casquillos de calibres .380 y 9 milímetros, los cuales ya son analizados para identificar a los agresores. La dirigencia de Morena instó a las autoridades a agotar todas las líneas de investigación, sin descartar el activismo social y político de la maestra.

Exigencia de “Cero Impunidad”

La presión política sobre el gobierno estatal ha escalado tras el pronunciamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien solicitó una investigación con “cero impunidad”. Por su parte, la dirigencia estatal de Morena planteó tres ejes fundamentales en su exigencia:

  • Reflejo de inseguridad: Señalaron que el crimen es síntoma de la violencia estructural que padece el estado.
  • Transparencia ministerial: Demandaron informes puntuales sobre los avances de las indagatorias para evitar el estancamiento del expediente.
  • Justicia para el magisterio: Destacaron que el gremio docente se encuentra conmocionado y exige garantías de seguridad.

Un vacío en el movimiento social

“Lucía Guadalupe era una mujer profundamente comprometida con las causas sociales”, expresaron sus compañeros de partido a través de un comunicado. El asesinato de la docente ocurre en un contexto de alta fricción entre el Gobierno Federal y la administración estatal de Chihuahua por la estrategia de seguridad en la región.

Morena advirtió que se mantendrá vigilante del proceso judicial, subrayando que la captura de los responsables es una deuda pendiente no solo con la familia Mora Ávalos, sino con toda la comunidad del sur de Chihuahua.