En un operativo de alta precisión ejecutado por las Fuerzas Especiales de la Secretaría de Marina (SEMAR), fue capturado en Nayarit Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”. La detención fue confirmada por el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, quien destacó la relevancia de este objetivo prioritario para las administraciones de México y Estados Unidos.
Flores Silva, señalado como una de las figuras con mayor poder operativo dentro de un grupo criminal con fuerte presencia en el occidente del país, contaba con órdenes de aprehensión vigentes en territorio nacional y una solicitud de extradición por parte del gobierno estadounidense.
Una recompensa de 5 millones de dólares
Desde el año 2021, el Departamento de Estado de los Estados Unidos mantenía una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que condujera a su arresto o condena. A “El Jardinero” se le imputan diversos cargos vinculados al tráfico transnacional de drogas y armas, así como la gestión de rutas estratégicas hacia el país vecino.
“Esta fue una operación planeada, desarrollada y ejecutada por la Secretaría de Marina a través de sus Fuerzas Especiales. Nuestro reconocimiento por su valentía y compromiso”, destacó García Harfuch a través de sus redes sociales.
Impacto en la estructura criminal
Autoridades de inteligencia señalan que Audias Flores Silva era una pieza clave en la logística y el brazo armado de su organización, operando principalmente en los estados de Nayarit, Jalisco y Zacatecas. Su captura representa una victoria significativa en la estrategia de seguridad del gobierno federal, al debilitar la línea de mando de uno de los cárteles más violentos de la región.
Se espera que en las próximas horas se inicie el proceso formal para su traslado y puesta a disposición de las autoridades competentes, donde se definirá su situación jurídica y el curso de la solicitud de extradición solicitada por Washington.
Las fuerzas federales mantienen un despliegue de seguridad en la zona de la captura para prevenir cualquier reacción violenta por parte de células delictivas ante el arresto de su mando.
















