En una jornada clave para la política exterior del país, el Senado de la República ratificó este miércoles a Roberto Velasco Álvarez como el nuevo titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Con 38 años de edad, Velasco se convierte en uno de los cancilleres más jóvenes en la historia de México, asumiendo el reto de conducir la diplomacia nacional ante una compleja reconfiguración del orden mundial.

La designación, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, se da tras la salida de Juan Ramón de la Fuente, quien dejó la oficina de la Cancillería por motivos de salud.

El examen del Senado

Previo a la votación en el pleno, Velasco compareció ante la Comisión de Relaciones Exteriores, encabezada por el senador Alejandro Murat Hinojosa. Durante el ejercicio, el ahora Canciller respondió a los cuestionamientos de las distintas fuerzas políticas, enfocando su discurso en la soberanía y el servicio social.

“Nuestra diplomacia existe para servir al pueblo”, sentenció Velasco, marcando el sello que buscará imprimir en su gestión.

Los 10 Pilares de la nueva diplomacia

Velasco Álvarez presentó una hoja de ruta estructurada en diez ejes estratégicos. El objetivo central, afirmó, es que la política exterior contribuya de manera sustantiva al bienestar de los mexicanos. Entre los pilares destacan:

  • Defensa de la soberanía: Firmeza ante las presiones externas y protección del interés nacional.
  • Protección Consular: Fortalecimiento de la red de consulados para asistir a los connacionales, especialmente en Estados Unidos.
  • Migración Segura: Compromiso con un flujo migratorio ordenado y regular, respetando los derechos humanos.
  • Multilateralismo Activo: Participación decidida en foros internacionales para influir en la nueva gobernanza global.
  • Crecimiento Económico: Promoción de México como destino de inversión y socio comercial estratégico.

Un entorno internacional convulso

El nuevo titular de la SRE reconoció que México no es ajeno a las tensiones geopolíticas actuales. Ante senadoras y senadores, admitió que el orden internacional atraviesa una “profunda reconfiguración”, por lo cual la diplomacia mexicana deberá ser pragmática pero apegada a sus principios históricos de no intervención y autodeterminación.

Con esta ratificación, el Gobierno Federal consolida su equipo de gabinete para enfrentar los desafíos comerciales y diplomáticos de la segunda mitad del año.